Una de las recomendaciones básicas para proteger y cuidar nuestra salud es la de practicar ejercicio.

Caminar supone una actividad muy saludable que la mayoría de las personas pueden, en mayor o menor medida, realizar.

España ofrece además un magnífico entorno natural para pasear y ejercitar nuestro cuerpo mientras que a la vez podemos disfrutar de hermosas vistas y de aire puro. Caminar por la playa o por la montaña se convierte así en una magnífica alternativa. Veinte minutos diarios pueden cambiarnos la calidad de vida a mejor.

Si decides disfrutar de paseos en la playa o en la montaña en los meses de más calor, procura elegir las mejores horas para hacer deporte y evitar insolaciones o golpes de calor y en invierno, las horas centrales del día donde hace más calor.

A continuación te mostramos las ventajas de andar por la playa o la montaña:

  • Caminar por la montaña te permite hacerlo sobre un terreno que cuenta con cierto desnivel, lo que ayuda a quemar más calorías y a fortalecer las piernas.
  • Caminar por la playa relaja: caminar descalzos sobre la arena nos permite sentir un suave masaje en los pies que relaja y equilibra cuerpo y mente.
  • Caminar por la montaña nos hace ser más creativos: el cerebro se oxigena más al respirar aire puro de la montaña. Esto hace que podamos pensar de una manera más clara y más rápida. Nuestra creatividad aumentará y evitaremos bloqueos mentales.
  • Caminar por la playa cuida de nuestra piel: la arena actúa como un suave exfoliante natural. La sal del mar también. Tras un paseo por la playa con la piel bien protegida del sol, no dudes en hidratarla de forma correcta y podrás lucirla limpia de impurezas, suave y brillante.
  • Caminar por la playa y la montaña relaja y te hace ser más feliz: hacer ejercicio libera endorfinas, hormonas que nos hacen sentir mejor, aumentan el buen ánimo y calman la ansiedad. Esto unido a los maravillosos entornos naturales que ofrecen tanto la playa como la montaña, da como resultado una combinación perfecta para lograr sentirnos en calma y poder desconectar de las preocupaciones diarias.
  • Ayuda a dormir mejor: andar por la playa o por la montaña ayuda, como cualquier otro tipo de deporte, a dormir mejor. Cuando realizamos ejercicio durante el día, quemamos calorías, hacemos trabajar a nuestros músculos y liberamos endorfinas, hormonas que nos relajan y nos hacen sentir mejor. Todo esto ayuda a que, llegada la noche, podamos conciliar mejor el sueño.