Seguro que más de una vez hemos escuchado el término amortización en la clase de economía y ahora mismo cuando realmente lo necesitamos, no nos acordamos de su significado.

Claro que es un término que usan mucho economistas y contables pero en realidad se trata de un concepto bastante sencillo que nos puede ayudar a mejorar nuestra economía

 

¿Vale lo mismo un móvil nuevo que pasados unos años? ¿No, verdad? Pues el valor que ha perdido es lo que se conoce como amortización.

Es la pérdida de valor de un activo a lo largo del tiempo, ya sea una vivienda, un ordenador o una televisión.

En la página web de la Agencia Tributaria hay una tabla donde aparecen los porcentajes de amortización y un periodo de tiempo máximo que no se puede superar dependiendo del tipo de elemento.

 

Según el tipo de activo, la cuota de amortización será una u otra, y se calculará en función del porcentaje y el periodo de tiempo asignado. Por ejemplo, los equipos electrónicos se pueden amortizar con un coeficiente del 20% o una duración de 10 años.

 

La amortización es un término que a su vez tiene dos significados prácticamente opuestos, dependiendo de si se usa sobre un activo o sobre un pasivo. Por ejemplo, cuando hablamos de amortización de un pasivo nos referimos a la amortización de un préstamo o una hipoteca, y este significado es el que se usa más en el día a día. En cambio, cuando hablamos de amortización de un activo normalmente hablamos de la depreciación de un bien previamente adquirido.

Para resolver mejor las dudas, a continuación te explicamos mejor la diferencia entre uno y otro:

Amortización de pasivos

Cuando tenemos un préstamo o hipoteca, debemos un dinero (capital) y dicho dinero hay que ir reintegrándolo en una serie de pagos. Cada uno de esos pagos está compuesto por los intereses que hay que hacer frente y por la parte de capital o principal que se cancela. El acto de cancelar parte de capital que debemos es lo que se denomina amortización.

Existen varios métodos de amortización de préstamos, y el más común es el método francés. Otros métodos pueden ser de amortización fija, por lo que la cuota es decreciente según vamos teniendo que pagar menos intereses, o hay métodos sin amortización parcial, en los que sólo se pagan intereses durante la vida del préstamo y al final se hace un pago único por el que se amortiza todo el capital.

Amortización de activos

El término amortización para referirnos a activos es un término que se suele usar más en entornos de contabilidad, y tiene que ver con la depreciación de activos.

Por ejemplo, una empresa decide renovar los muebles de sus oficinas. La compra genera un gasto, y esto afecta a la cuenta de resultados. Pero dichos muebles pueden durar unos años, y no es justo repercutir todo el gasto en este año fiscal si ese gasto realmente afecta a varios años. Por tanto contablemente lo que se hace es dividir ese gasto en varios años y se repercute en todos los ejercicios fiscales. Esto se  conoce como amortización.

Las normas contables de cada país establecen cómo se deben hacer las amortizaciones de los bienes adquiridos, para que la contabilidad se aproxime más a la realidad. Y es que cuando se compran unos muebles, estos son una inversión, pero cada año que pasa pierden algo de valor, hasta que al final de unos años no tienen valor alguno y normalmente se sustituyen.

-Deducción de las amortizaciones

Para que sea efectiva la depreciación del bien hay que tener en cuenta que su resultado sea por la aplicación de los coeficientes de amortización lineal que establece la tabla de amortización de la AEAT. Además, también se debe considerar que su resultado sea al aplicar los coeficientes de amortización lineal que establece la tabla de amortización de la AEAT, contenida en la Ley del Impuesto de Sociedades.

Del mismo modo se tendrá que tener en cuenta que la amortización se calcule con el método de los números dígitos, que el cálculo esté ajustado a un plan formulado entre el contribuyente y la Agencia Tributaria.

-Justificar los gastos 

En caso de que el contribuyente justifique su importe también será efectiva la depreciación del bien o cuando se calcule con el método de los números dígitos

Además, habrá que tener en cuenta que el cálculo esté ajustado a un plan formulado entre el contribuyente y la Agencia Tributaria.

Los gastos imputados en el concepto de amortización se consideran deducibles en el inmovilizado material, inmaterial e inversiones inmobiliarias, cuando correspondan a la depreciación real y efectiva que sufran los elementos debido a su funcionamiento, uso, disfrute u obsolescencia.

 

Cómo calcular la amortización y por qué

-Calcular la amortización anual de un activo es relativamente sencillo, especialmente si se calcula de manera lineal. Tan solo es necesario dividir del valor de compra del bien en cuestión por su vida útil estimada.

Amortización anual = Valor de compra / Vida útil estimada

Existen métodos de cálculo no lineales, pensados para bienes que pierden mucho valor durante los primeros años, y también otros en función de diferentes variables, como los kilómetros que se le hagan a un coche, por ejemplo.

 

-Amortización acumulada: depreciación de los objetos

La amortización acumulada es la manera de calcular cuánto se han depreciado los activos que poseemos y cuál es su valor actual. De esta manera podemos estimar nuestro patrimonio total, compararlo con otros ejercicios y ver su evolución.

La fórmula es muy sencilla, tan sólo hay que multiplicar la amortización anual por el número de años transcurridos desde la compra.

Amortización acumulada = Amortización anual · Años transcurridos desde la compra

 

-Amortización técnica para sustituir bienes

La amortización técnica o económica se utiliza para prever la sustitución de un bien y ahorrar el dinero necesario para su compra. 

Básicamente, se trata de ir ahorrando el equivalente a la amortización anual de los bienes que sepas que vas necesitar sustituir. De esa manera, será un gasto presupuestado y no un imprevisto.

 

-La amortización de una inversión

Aunque formalmente es un concepto poco económico, hace referencia a cuándo la compra de un bien comienza a ser rentable, ya sea comparado con no comprarlo o frente a la adquisición de otro más económico.

Su cálculo se realiza de la siguiente manera

Amortización = Coste de la inversión / Ingresos que genera

 

-La amortización de una deuda

La amortización de una deuda hace referencia a cada uno de los pagos que tienes pendientes con esa persona o entidad a la que debes el dinero.

En este caso, cada amortización será la división entre el capital adeudado y el número de plazos. Es decir, lo que se conoce como cuota del préstamo.

Amortización de una deuda = Capital adeudado / número de plazos

 

-Amortización de un préstamo

Si, por ejemplo, no hubieras utilizado el método de la amortización técnica para prever la sustitución de la nevera, es posible que necesitaras pedir un préstamo para comprar una nueva.

 

-Amortización de una hipoteca

Las hipotecas se amortizan de la misma manera que cualquier deuda. Sin embargo, a menudo se refiere al hecho de realizar una amortización anticipada. Es decir, pagar la cantidad adeudada antes de que finalice el plazo previsto.