La OCU ha elaborado una pequeña guía en la que muestra cómo podemos reducir la carga fiscal antes de fin de año de cara a la próxima declaración de la Renta. Para ello, tenemos sólo que adoptar una serie de medidas; eso sí, antes del 31 de diciembre.

Vivienda e hipoteca: La OCU recomienda a los propietarios que quieran transmitir su casa que esperen a cumplir los 65 años, ya que la ganancia obtenida con la venta o la donación de la vivienda habitual, en la que se haya vivido durante al menos los tres años previos, está libre de impuestos si el vendedor tiene esa edad.

Además, todos aquellos que hayan comprado su casa antes del 1 de enero de 2013 tienen derecho a la deducción por compra de vivienda habitual. De hecho, se deduce un 15% de lo pagado, sobre un máximo de 9.400 euros, por lo que podrán deducirse hasta 1.356 euros por declaración, algo que supone un buen ahorro.

Trabajo y jubilación: Para poder reducir la carga fiscal, es importante comunicar a la empresa cambios en la situación familiar, como podrían ser el nacimiento de un hijo o el pago de una pensión alimenticia, ya que la cuantía de la retención en la nómina, a cuenta del IRPF, depende de las circunstancias familiares, entre otros.

Si se piensa rescatar un plan de pensiones, la OCU recomienda retrasarlo a 2016, ya que el porcentaje de impuestos en el año próximo será menor. Además, también recuerda la importancia de revisar las deducciones autonómicas de las que se tenga derecho.

Deducciones: Las cuotas sindicales, los honorarios por abogado o procurador, los donativos a ONG, fundaciones o a entidades sin ánimo de lucro se deducen de los ingresos del trabajo por lo que se paga menos por ellos y pueden suponer un importante ahorro en la carga fiscal.

Discapacitados: Este colectivo está entre los contribuyentes beneficiados por la reforma fiscal y la OCU aconseja pedir el certificado de discapacidad a aquellos que consideren que tienen un problema de salud considerado como discapacidad, ya que a partir del 33% ya existen beneficios fiscales.