Se trata de un perfil profesional cada vez más demandado cuya función es, básicamente, la de planificar, organizar tu armario y elegir aquello que más te favorezca.

Inclusive ir de compras por ti partiendo de tus gustos, tu tipo de cuerpo y tu presupuesto, a cambio de una retribución económica (no iba a ser por amor al arte claro). Digamos que es la persona que contratas para que asesore y planifique tus estilismos, a fin de cuentas, es la imagen que transmites al exterior.

Quizá llevas muchos años vistiendo con un determinado corte de abrigo y no es el que mejor te sienta. Muchas veces damos por hecho cosas que creemos de una forma y desde el exterior no se ven así. Un especialista en moda puede enseñarnos a cambiar y mejorar nuestro estilo y abrirnos los ojos ya que, a menudo, tendemos a no complicarnos mucho y acabamos vistiendo siempre igual. Ahora bien, tener un estilo definido no tiene nada de malo, pero siempre podemos mejorar, añadir prendas que no solíamos utilizar, ver qué colores nos sientan mejor e incluso cambiarnos el corte de pelo. ¡Todo suma!

Las personas que han contado alguna vez con un personal shopper se han dado cuenta de lo útil que ha sido. Primero se realiza una reunión en la que habláis y compartís vuestra visión sobre la moda. La función de esta reunión es la de contestar a todas las preguntas, si te va a asesorar, ¡tiene que conocerte primero! Así podrá canalizar todos tus deseos y marcar objetivos comunes. ¿Dónde puedes comprar zapatos con los que no te acaben doliendo los pies? ¿Los pantalones de señor mejor por el tobillo o a nivel del zapato? O quizá… no tienes tiempo para ir de compras porque viajas mucho o simplemente por que no te gusta. Imagina estar en casa relajad@ y que una persona traiga tus compras. Compras que serán de tu gusto y talla… ¿qué maravilla no?

Demasiado bonito para ser verdad sí, pero, esta vez, ¡lo es!

Pd. ¿Sabías que también existen personal shopper inmobiliarios? ¡Verdaderamente útil!