¿Qué es el Consorcio de Compensación de Seguros?

¿Qué es el Consorcio de Compensación de Seguros? Pólizas

Todos tenemos de un modo u otro la posibilidad de sufrir un percance y de ver afectadas nuestras posesiones, nuestras viviendas, nuestros vehículos o a nosotros mismos; este es el motivo principal por que el mercado asegurador dispone de seguros de coche, seguros de hogar o seguros de vida. De esta manera, cuando contratamos uno de estos seguros estamos tratando de que tras un percance que afecte de manera importante a cualquiera de los bienes asegurados podamos disponer de una indemnización.

Sin embargo, hay determinados riesgos que es prácticamente imposible predecir y que, en la mayoría de los casos, quedan fuera de cualquier predicción y de cualquier preparación posible. En estos casos, si se sufren daños debidos a los denominados riesgos extraordinarios, entra en actuación el Consorcio de Compensación de Seguros.

Consorcio de Compensación de Riesgos de Motín

A pesar de que parezca que estamos dando pie a una nueva entidad, en realidad, solo estamos dando el nombre inicial con el que comenzó a funcionar el Consorcio de Compensación de Seguros. Su arranque se produjo después de la guerra civil española, en 1941, y supuso un alivio para las compañías aseguradoras, ya que los daños producidos por la guerra y las indemnizaciones a las que se debía hacer frente habrían hundido el sistema asegurador español. 

Así, y bajo el nombre que muestra el título, comienza su andadura esta entidad pública que más adelante, en 1954, pasará a ser conocida como Consorcio de Compensación de Seguros (en adelante, CCS). Hasta esta fecha, ya se había hecho cargo de otros percances tan graves como los incendios en Santander, Canfranc y el Ferrol, en 1941 y 1944 respectivamente, así como las explosiones de una mina en Cádiz en 1947 o de un polvorín en Alcalá de Henares en 1948. 

En la actualidad, el CCS se sigue encargando de las indemnizaciones cuando se producen a causa de riesgos extraordinarios, así como de aquellas que se producen, en algunos casos, a causa de vehículos que circulan sin seguro o han sido robados. Asimismo, también se hacen cargo de las indemnizaciones previstas por aseguradoras que se encuentren en estado de quiebra y en el ámbito de los seguros de coche proporciona la posibilidad de asegurar nuestro coche con ellos si se da el caso de que ninguna compañía se aviniese a proporcionarnos un seguro de coche. 

Su ámbito de actuación se ha ido ampliando a lo largo de los años, hasta abarcar riesgos que no son tan conocidos por el público general, como pueden ser los seguros de los créditos a la exportación, o los seguros de responsabilidad civil obligatoria de riesgos nucleares, entre otros.  

¿Qué riesgos cubre el Consorcio de Compensación de Seguros?

Como anunciábamos más arriba, el CCS se encarga de cubrir los daños producidos por riesgos extraordinarios. Dado que este título puede abarcar un sinfín de percances, el propio CCS estipula qué debe esperarse de sus coberturas. 

Así, los primeros riesgos extraordinarios de los que podemos hablar son los presentados por fenómenos naturales, y las consecuencias que pueden tener, como una inundación extraordinaria causada por unas lluvias torrenciales (recordemos la tormenta Gloria en Enero de 2020), los embates de mar y sus golpes sobre fachadas, tempestades de carácter ciclónico como son los tornados, o los vientos con rachas superiores a los 120 km/h, así como los terremotos, los maremotos, las erupciones volcánicas o la caída de aerolitos. 

En el caso de vernos en una situación de viento que no forma tornado pero que puede llegar a rachas de la fuerza indicada, debemos acudir a instancias como la Agencia Estatal de Meteorología para recabar un informe que justifique la velocidad máxima alcanzada en la zona por las rachas de viento, de manera que se pueda tener acceso a la indemnización prevista por este tipo de riesgo. 

También cubre los daños que se hayan producido a consecuencia de un acto de terrorismo, una rebelión, un acto de sedición, un motín o un tumulto popular. En este aspecto, se mantiene afín a su nombre inicial. 

Por último, son también indemnizables por el CCS los daños que se hayan producido por actos en los que se hayan visto envueltas las Fuerzas Armadas, así como las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, siempre que nos encontremos en tiempos de paz. 

¿Siempre se puede recurrir al Consorcio?

Si bien el CCS se hace cargo de las indemnizaciones previstas en estos casos, es necesario indicar como requisito imprescindible la obligatoriedad de tener una póliza de seguro contratada que inicialmente proteja el bien dañado. Es decir, para poder cobrar una indemnización por daños producidos a nuestra vivienda debidos a una inundación extraordinaria, nuestra vivienda debe contar con un seguro de hogar en vigor, contratado con una compañía de seguros y que al menos proteja la vivienda frente a incendios,  robo, rotura de cristales, pérdida de equipos… muchas de las pólizas multirriesgo del hogar ya lo contemplan.

En el caso de haber sufrido daños en el coche, siempre que estuviésemos al corriente de pago de nuestro seguro de coche, e independientemente del alcance de la cobertura contratada, podríamos recurrir al Consorcio. Puede que te suene que antes las pólizas a terceros no disponían de esta posibilidad, pero desde enero de 2016 quedaron incluidas. 

Esta obligatoriedad, la de tener una póliza de seguro en vigor sobre el bien dañado, se explica porque esta es la vía por la cual el CCS puede contar con un fondo con el que hacer frente a las futuras indemnizaciones: las pólizas de seguro que contratamos están lastradas con un pequeño porcentaje que siempre está destinado a las arcas del CCS. 

MÁS INFORMACIÓN SOBRE SEGUROS