Asegura tu cinta de correr de El Corte Inglés

Quien tiene una cinta de correr se asegura de poder ponerse en forma llueva o haga un sol de justicia. ¿A qué estás esperando para empezar a cuidarte? Electrónica

De todos es conocido que correr (o caminar a paso vivo) tiene beneficios para nuestro organismo y para mantener un estado de salud correcto. También es verdad que a mucha gente le cuesta vencer la pereza de levantarse un rato antes de su hora habitual para salir a correr o de cambiarse de ropa una vez llegan a casa tras finalizar su jornada laboral, que prefieren no sufrir las inclemencias del tiempo o cuyas ocupaciones familiares les dificultan salir para practicar un poco de deporte. 

Si te encuentras entre este grupo de personas, una cinta de correr es la alternativa para mantenerte en buena forma sin salir de casa. Y como es una inversión que redundará en nuestra salud, nada mejor que tener un seguro que se encargue de cubrir cualquier imprevisto que impida que nos cuidemos.

Un seguro para tu cinta de correr

Si te decides por incluir una máquina de correr entre los enseres con los que cuentas en tu domicilio, encontrarás un amplio abanico de opciones en cualquiera de los centros de El Corte Inglés. Y una vez hayas elegido aquella que mejor se adapte a tus circunstancias, puedes contratar el Superseguro Electrónica El Corte Inglés para añadir la tranquilidad extra de saber que tu nueva compra se encuentra protegida contra averías y daños accidentales. Las cintas de correr cada vez evolucionan más y cuentan con mayor número de funcionalidades, por lo que saber que un derrame accidental de líquidos sobre su pantalla puede tener solución, es algo a tener en cuenta.

Así mismo, estará cubierta contra golpes accidentales, averías internas que no contemple la garantía del fabricante, subidas de tensión, o contarás con asistencia tecnológica que puede ayudarte en algunos casos, dada la digitalización de algunas de las modernas máquinas de correr con las que contamos actualmente en el mercado.

Lo mejor es que cuentas con el seguro gratuito durante los tres primeros meses, aunque se prolongará durante 4 años y nueve meses más, completando así cinco años de seguro para tu cinta de correr.

Y si necesitas que sea reparada, el seguro ofrece un servicio de recogida y entrega a domicilio para que no tengas que preocuparte por nada.

¿Curva o plana? ¿Cuál me conviene?

Si tienes dudas acerca de qué clase de máquina de correr necesitas para ponerte en forma en casa, ya que ahora existen cintas de correr curvas, además de las planas que ya conocíamos, te asesorarán personalmente en el departamento de El Corte Inglés, pero si prefieres comprarla online, puedes echar un vistazo a las diferencias que hay entre estos dos tipos de máquinas, siendo una de las principales que con cada una de ellas se trabajan distintos músculos y se obtienen diferentes beneficios.

En las cintas de andar planas, el impulso se consigue gracias a un motor, mientras que en las curvas es el corredor quien lo produce. En las primeras, tú gradúas a qué velocidad quieres correr y te adaptas a la misma; en las segundas, no hay motor para un ajuste de la velocidad si no que tú, con el impulso de tus piernas en carrera, haces que la cinta gire.

Hay diferencias notables entre las cintas de correr planas y las curvas, por lo que debes tener claro lo que necesitas para entrenar antes de decidirte por una de ellas

Por esta razón, debes adoptar diferentes técnicas para correr o andar en cada una de estas cintas, ya que, si has usado antes una de las planas, la curva puede suponer toda una aventura. Necesitas ajustar tu coordinación, equilibrio y requerirás un mayor esfuerzo y esto pasa porque la curvatura de la cinta te hace imitar los movimientos que usas cuando corres “de verdad”. Piensa, además, que si tú eres quien impulsa la cinta, necesitarás una cadencia adecuada para que no se pare.

Algún estudio afirma que en una cinta de andar curva se queman más calorías que en una plana, ya que el mayor esfuerzo aumenta en más de un 20% nuestra frecuencia cardíaca, comparado con correr por la calle o en una cinta de andar tradicional. Por tanto, se extrae que la carga calórica aumentará con el mismo tiempo de entrenamiento, concluyendo que se puede llegar a quemar hasta el 30% más de calorías que en una cinta de correr plana. Eso sí: debes entrenar el mismo tiempo y con la misma intensidad. 

Potenciarás tu resistencia, al tener que ocuparte de que la cinta siga funcionando mientras mantienes la velocidad. Además, si eres fan del HIIT, la cinta curva te permitirá incorporar series al poder cambiar el ritmo sin preocuparte de atender a ningún panel -como harías en la cinta plana-: lo harás simplemente subiendo o bajando la intensidad de tu marcha.

Por último, se conoce que los músculos que intervienen en las carreras en una u otra cinta son diferentes, activándose más grupos musculares si corres en una cinta curva. Especial mención debemos hacer a la cadena posterior de nuestra musculatura, así que glúteos, isquios y pantorrillas trabajarán más activamente en una cinta de correr curva que en una plana.

¿Con qué engrasar la cinta de correr?

Lubricar tu cinta de correr es fundamental para que no pierda un ápice de su buen funcionamiento. Tómatelo como una rutina y fija determinados días para engrasarla (suele hacerse cada mes y medio o dos meses si la usas más de 3 días a la semana; si corres menos días, bastará con que la lubriques una vez por trimestre), así no te olvidarás de hacerlo y la mantendrás como nueva mucho más tiempo. Prácticamente el 90% de los problemas que presentan las cintas de correr se dan por no lubricarlas nunca (o casi nunca). Si lo haces, se reducirá el rozamiento y se alargará la vida de la banda sobre la que corres, además de evitar el sobrecalentamiento del motor.

Ahora bien, necesitas un aceite específico, no cualquiera. Debe estar compuesto de silicona líquida y con él rellenarás el depósito (si tu máquina de correr cuenta con uno) o la aplicarás entre la banda y el tablero, y recuerda hacerlo en los dos lados. Después, pones en funcionamiento la cinta durante dos o tres minutos a poca velocidad para facilitar que el aceite se disperse.

¿Cómo repararla?

No es muy difícil mantener y reparar una cinta de andar así que, si te ves con ánimos, no dudes en intentarlo. Léete el manual de uso antes de nada para no cometer algún error que pueda ser fatal. Si mantienes el motor limpio y le retiras el polvo regularmente, disfrutarás de tu cinta de correr durante largo tiempo. Eso sí, si comienzas a escuchar ruidos hasta entonces desconocidos, va a tocar cambiar el motor y eso es mejor que se lo dejes a un técnico especializado en la materia.

Otro daño muy frecuente se produce en la banda sobre la que corres, que puede desplazarse, rajarse o deteriorarse por el uso. Hay algunas máquinas de correr que están preparadas para darle la vuelta a dicha banda cuando comienza a presentar algún desperfecto y aprovechar así el otro lado, así que, si es tu caso, echa un ojo al manual del fabricante para hacerlo o busca algún tutorial de la marca en Internet.

Si la cosa parece grave y necesitas las manos de un profesional, piensa que tu Superseguro Electrónica El Corte Inglés puede encargarse de la recogida en casa y la devolución de tu cinta de correr una vez esté reparada, o que dependiendo de cuál sea la razón de la avería de la cinta, quizás en tu póliza figure la sustitución de la máquina. Ten tu seguro siempre a mano y, ya sabes, quien mueve las piernas, mueve el corazón.

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