¿Teclado nuevo en El Corte Inglés? Estas son las ventajas de asegurarlo

Un nuevo teclado necesita un buen seguro para poder usarlo con toda la tranquilidad del mundo. ¿Tienes el tuyo? Electrónica

El teclado es uno de los periféricos de más importancia para cualquier ordenador, puesto que es necesario para enviar las instrucciones de lo que queremos hacer. Gracias a las nuevas tecnologías e inventos, como el Bluetooth y los USB, que permiten conectar diferentes dispositivos entre sí, existen multitud de modelos de teclados que están diseñados para atender cualquier tipo de necesidad. 

Según el tipo de ordenador que tengas y las necesidades que quieras cubrir, es decir, para qué quieres usarlo, podrás elegir entre un modelo de teclado u otro. Hay una gran variedad, por lo que conviene informarse sobre cada uno de ellos para descubrir cuál es el que te será más útil. A lo mejor te decides por un teclado inalámbrico, uno de gaming (de rabiosa actualidad y que destacan porque dan la oportunidad al consumidor de personalizarlo, así como por la variedad de las luces led que incorporan y que los hacen tan atractivos), o incluso por uno enrollable

Seguro para teclados y teclados inalámbricos

Cuando compramos un dispositivo electrónico, siempre procuramos que nos dure el mayor tiempo posible, puesto que algunos pueden suponer una inversión importante. Por tanto, lo más aconsejable para proteger tu teclado, con el fin de que dure un largo tiempo, es contratar un seguro. Tanto si lo solicitas en persona como si te decides por la comodidad y lo adquieres por internet en nuestra web, El Corte Inglés te ofrece un seguro por menos de lo que piensas.

Es muy recomendable contratar el Superseguro Electrónica El Corte Inglés, que cubre caídas accidentales, si se derrama algún líquido sobre tu teclado sin quererlo o si hay algún daño interno. También incluye asistencia tecnológica para equipos informáticos y ofrece cobertura mundial, entre otros. Además, ofrecen el seguro gratuito durante los tres primeros meses

Sin embargo, debes tener en cuenta que no todos los teclados ni los teclados inalámbricos son asegurables, así que debes consultar el modelo concreto y el precio para saber, en función de estas variables, si cumple los requisitos para hacerle su seguro.

¿Por qué puede no funcionar mi teclado?

Por extraño que parezca, en los ordenadores uno de los mayores problemas es el teclado. Al estar integrado en el sistema es un componente muy importante y que deje de funcionar o que falle puede suponer un problema.

Puede haber muchas razones diferentes por las que tu teclado no funcione, pero aquí desgranamos algunos ejemplos.

Uno de los casos más típicos es que simplemente se trate de algún problema de software. Por tanto, aunque parezca una tontería, puedes probar a apagarlo y encenderlo, así como puedes intentar actualizar tu sistema operativo o desinstalar drivers, como primer paso.

Una vez descartada esa opción, podemos encontrarnos con un derrame accidental de un líquido en el teclado. Este podría ser uno de los peores casos, puesto que lo más probable es que el teclado acabe dañado de manera irreversible. Aunque corras a secarlo, el líquido ya se habrá colado entre las teclas, causando cortocircuitos (si eres de los que por norma tiene cerca del ordenador una taza de café, una botella de agua o una lata de refresco, aquí tienes una de las razones importantes para asegurar tu dispositivo). 

Otro caso puede ser que el cable esté roto o dañado. Si se ha oxidado en la zona por la que se conecta con el ordenador, lo más normal es que provoque que el teclado no funcione y debas cambiar el cable para que todo vuelva a la normalidad.

Tener un seguro que cubra los posibles daños de tu teclado y pueda ayudarte a reemplazarlo es algo que debes considerar para no frenar tu día a día

También puede ocurrir que no sea todo el teclado el que está dañado, es decir, que solo fallen algunas teclas en concreto. En casos así, primero debes intentar averiguar cuáles son las que no funcionan adecuadamente. Según las que sean, puede estar fallando una cosa u otra. Por ejemplo, si el problema son varias teclas que están en filas distintas, probablemente la membrana o el interruptor estén rotos. Si, por otro lado, el problema son un grupo de teclas de la misma fila o columna, es posible que se trate de un problema en la pista que las comunica. En este caso, lo más sencillo es reemplazar el teclado, aunque también puedes intentar reemplazar y cambiar las teclas si tienes el conocimiento suficiente para ello.

Consejos para cuidarlo y limpiarlo

Algo que necesitas saber es que una de las partes que más se ensucia de tu ordenador es el teclado. Con el paso del tiempo, el polvo y otras sustancias se quedan incrustadas entre las teclas, lo que provoca que su funcionamiento no sea el óptimo. Esto puede llegar a dar lugar a averías, lo que estamos tratando de evitar a toda costa. Así que, para prevenir el deterioro del teclado, debes limpiarlo de vez en cuando.

En primer lugar, asegúrate de apagar el equipo y desconectar el teclado de la torre. Si tienes un teclado inalámbrico y vas a hacer una limpieza profunda, quítale las pilas. Después, puedes limpiarlo de distintas maneras, eligiendo la que te sea más cómoda o te convenga más.

La forma más sencilla es una que todos hemos usado por lo menos una vez, se trata de dar la vuelta al teclado y hacer que toda la suciedad caiga. Si lo zarandeamos un poco, la suciedad saldrá mejor, pero recuerda no dar golpes al teclado puesto que puedes acabar estropeándolo. Sin embargo, así nunca quitaremos toda la suciedad al completo, puesto que algunas motas de polvo pueden haber penetrado en las teclas.

En cualquier caso, son más recomendables otras formas de limpieza, como por ejemplo con aire a presión. Es muy sencillo de hacer, solo debes tener un bote de aire comprimido, dirigir la boquilla hacia las teclas y presionar poco a poco de forma intermitente. Además de estos botes de aire, también hay aspiradoras pequeñas, parecidas a pequeños cepillos, que limpian entre los huecos a la vez que aspiran la suciedad.

Por último, otra forma es usar un bastoncillo de algodón impregnado de alcohol. También puedes usar una toallita, una bayeta o un pincel, entre otros. Este método puedes usarlo como complementario al primero que hemos enumerado, ya que dándole la vuelta cae una gran parte de la suciedad y luego, con el bastoncillo, puedes acabar con los restos que se hayan resistido. Eso sí, recuerda que es importante tratar de no mojar mucho el teclado, así que comprueba que el bastoncillo está húmedo pero no gotea, porque podrías estropear tu teclado mientras tratas de limpiarlo.

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