Sin duda alguna, el confinamiento ha cambiado la vida de todos, y cuando decimos todos, también incluimos a nuestras mascotas. Durante meses hemos visto como nuestros hábitos y rutinas se han visto alteradas y hemos tenido que modificar nuestros comportamientos.

Al igual que las personas, las mascotas también han sufrido los efectos de estas circunstancias. Sus rutinas cambiaron porque también se vieron obligadas a salir menos tiempo a la calle, reducir sus paseos y, por tanto, su actividad física y vivieron una situación en casa distinta a la habitual.

Todos estos cambios de golpe pueden trastornar a nuestras mascotas, porque se acostumbraron a otros ritmos y sobre todo a nuestra compañía infinita. Con esto último sin duda, nuestros peludos, estaban encantados, pero a futuro puede acarrear una serie de problemas.

El estrés por la separación

Una de las primeras consecuencias de la desescalada y de que hayamos vuelto a recuperar nuestro hábito de salir más a la calle, es que nuestras mascotas vuelven a pasar más tiempo solas y puede que esto les genere ansiedad por separación.

El estrés por separación es un trastorno de la conducta canina que muestra un comportamiento anómalo con niveles altos de ansiedad cuando el animal está solo o no está la persona —normalmente el dueño— con la cual guarda un fuerte vínculo emocional. Lejos de ser algo banal, puede ser un problema serio que afectará a la salud del animal y al resto de la familia si no se trata convenientemente.

Tenemos que tener presente que, durante el confinamiento, nuestro perro ha estado todo el día disfrutando de la compañía humana por lo que al volver a “la normalidad” debes ayudarle para que no sufra tu ausencia. Debes enseñarle a tolerar el tiempo de soledad, y a prepararle para volver a ciertas rutinas que teníais antes.

De hecho, según un estudio publicado por la BBC, en el cual participaron científicos y etólogos expertos, se descubrió que el 85 % de los perros sufren ansiedad debida a la separación en distintos niveles. Asimismo, se extrapolaba del mismo, que son más susceptibles las razas que son más cariñosas, y que la edad también es un factor influyente.

¿Los gatos se ven afectado por el estrés por separación?

En cuanto a la ansiedad por separación en gatos, aunque son animales más independientes que los perros también padecen estrés. Ten en cuenta que por su forma de ser son unos animales muy observadores y sensibles a su entorno. Por su personalidad sufren de distinta manera, pero como les pasa a los canes, estar solos o sin su dueño les afecta y a la larga pueden aparecer secuelas o alteraciones.

Si tu gato presenta los siguientes síntomas, es probable que padezca estrés o ansiedad por la separación:

  • Llanto exagerado.
  • Maullidos.
  • Vómitos en sitios poco frecuentes
  • Comportamiento destructivo.
  • Higiene excesiva.

Síntomas de estrés por separación en los perros

Para reconocer que nuestro perro está padeciendo ansiedad por separación, presentará los siguientes síntomas:

  • Ladridos, lloros, gemidos e incluso aullidos.
  • Orina o defecar dentro de casa, aun en aquellos bien adiestrados.
  • Comportamiento destructivo: morder o roer muebles, esparcir basura, etc.

Es importante que estés atento a estos síntomas porque un cuadro ansioso puede desencadenar una serie de actitudes peligrosas como:

  • Dejar de comer y beber. (Anorexia)
  • Ignorar los juguetes u otros estímulos. (Apatía y tristeza)

Si tu mascota empieza a tener problemas no dudes en acudir a tu veterinario para que lo examine. El especialista te podrá recomendar una serie de pautas para ayudar a que tu animal acepte mejor los cambios y se reduzca su estrés.