En España, por nuestro clima y situación, no estamos muy acostumbrados a vivir experiencias extremas ocasionadas por fenómenos naturales, pero, ¿quién sabe? La naturaleza está viva y, cualquier día puede sorprendernos. Un tsunami, una inundación o un huracán. Quizá una granizada que dure horas. ¿Qué nos deparará el cambio climático? Mejor estar preparados, no queremos recordar el terremoto de Loca de hace unos años porque todavía tenemos el susto metido en el cuerpo.

Llegado el momento, como más a menudo deberíamos hacer, muy poco nos importan los objetos materiales y nuestro instinto de supervivencia trata de salvarse sea como sea. Ahora bien, nuestras queridas mascotas, ¡tenemos que hacer algo por ellas! Aunque, hay quien dice que tienen una altísima percepción extrasensorial llegando a estar alerta antes de que el fenómeno suceda no debemos obviar las precauciones. Por ejemplo, en una inundación, ¿cómo hacemos para salvarles haciéndoles la experiencia lo menos traumática posible?

Lo ideal es que tengas siempre a mano, una libreta pequeña con un plan de emergencia. No tiene que ser un documento gigante sino unas pautas básicas que te hagan reaccionar llegado el momento. Imagina, con los nervios… no reaccionas igual que sin ellos. En este sentido debes tomar precauciones previas como, estudiar tu zona. ¿Qué es más posible que suceda? ¿Una gran inundación o un terremoto? ¿Ha sucedido algo alguna vez?

En situaciones de este tipo, si es un perro grande, deberíamos entrenar con él desde pequeño para que no se sienta atacado si desconocidos o incluso nosotros mismos tenemos que sacarlo en brazos de casa. Si estamos ante perros pequeños o gatos, ten siempre a mano un trasportín.

Obviamente, la mascota ha de ir bien identificada con un chip por si acaso se pierde o alguien le rescata.  Por último, ten “a mano” en un lugar seguro un kit de emergencia. ¡Esa es la lista de la que hablábamos previamente! Se trata de tener medicamentos, comida, una foto actualizada y teléfonos importantes en un lugar de fácil acceso. Inclusive dentro del mismo trasportín.

En definitiva, el objetivo es que nuestra mascota esté lo más segura posible hasta en los momentos más extremos. ¡No tendrá vida para agradecértelo!