También conocido como gato paracaidista, es un término utilizado por los veterinarios, cuando hacen referencia a aquellos felinos que se precipitan al vacío desde las alturas superiores a siete metros.

¿Qué les suceden a nuestros gatos? ¿Por qué se caen?

Para los que piensen que su gato quiere abandonar esta vida por el trato que le dan a sus animales no es correcto. La verdad es que nadie tiene la culpa.

Son animales muy ágiles, cautos, sigilosos, y en su ADN llevan el instinto de supervivencia en la naturaleza, pero cuando el periodo de domesticación no ha sido suficientemente largo para adaptarse a las estructuras urbanas, pueden dar lugar a este factor.

Los accidentes suelen ocurrir debido a la sorprendente capacidad que tienen para centrar su atención en algo, pájaro o insecto generalmente que está cerca, es una gran distracción suficiente para perder el equilibrio y caer al vacío.

Pero con frecuencia, un gato con síndrome volador repite la aventura y no parece aprender tras el susto recibido. Por lo que te recomendamos prevenir esta acción antes de lamentarnos:

-El síndrome del gato paracaidista es 100% eludible.

-Prueba a obstaculizar ventanas, balcones y terrazas y mantén las puertas cerradas.

-Refuerza sus rutinas de entretenimiento con juguetes, cajas de cartón… Cualquier cosa que le llame la atención.

Por sorprendente que parezca, los gatos son más propensos a sufrir mayores daños al caer de una altura menor que de pisos superiores. Debido al sentido que tienen los gatos del equilibrio le permite voltearse durante la caída y adoptar una ‘postura de paracaidista’ antes de llegar al suelo. De ahí nombre que adopta este síndrome.