El brote de listeriosis que ha afectado a España este verano ha afectado a un total de 216 personas, y ha sido uno de los más violentos que ha afectado a nuestro país.

Aunque la alerta ya ha sido desactivada, existe un cierto estado alarma entre la población y mayor nivel de concienciación ante esta enfermedad. Por eso es importante saber si nuestras mascotas pueden resultar afectadas.

La Confederación Empresarial Veterinaria Española (CEVE), solicitó que, "bajo ningún concepto", se ofreciera a los animales restos de carne y productos que puedan estar potencialmente contaminados con la bacteria listeria.

De hecho, se solicitó a los ciudadanos que tuvieran residuos que pudieran estar infectados, que estos fueran desechados de manera segura o los entregasen a las autoridades sanitarias. También se pidió a los dueños de animales que pudieran haber estado en contacto con esos restos o que tuvieran síntomas de enfermedad, se pusieran en contacto "de inmediato" con su centro sanitario veterinario.

En concreto, se puso el foco en los perros y en los gatos, por su cercanía con la población. Ya que de sufrir una infección y tener síntomas clínicos digestivos (diarrea) pueden producir, a través de las deposiciones, una contaminación del hogar en el que residen. Esto favorece la transmisión de la infección a las personas vulnerables, por lo que se debe evitar el contacto directo o ingesta de cualquier material contaminado.

Por si no lo sabías, los animales pueden infectarse de listeria por ingesta de carne contaminada, pero también por contacto directo con la bacteria presente en el entorno.

La listeria es una bacteria que en algunas especies animales puede actuar además como reservorio de la infección, favoreciendo su distribución en el territorio donde están asentados e, incluso, a las fuentes de agua. Además, las clínicas veterinarias han tenido un papel fundamental en el tratamiento del brote.

La listeriosis es una infección causada por la bacteria Listeria monocytogenes, bastante común en el medio ambiente y que llega al organismo a través de alimentos contaminados.

El peligro de esta bacteria es que se adapta muy bien a diferentes ambientes, coloniza todo tipo de comidas y se las ingenia para multiplicarse incluso en el interior de la nevera. Por eso es una de las principales causantes de infecciones alimentarias en todo el mundo. Soporta condiciones adversas como la ausencia de oxígeno y temperaturas de congelación.

Cómo prevenir que un animal contraiga listeriosis

De hecho, no es tan fácil de detectar, como otros agentes contaminantes de los alimentos, ya que otras bacterias se ven porque estropean el producto, sin embargo, la listeria no da señales de que está ahí.

En personas sanas, la listeriosis apenas causa problemas. De hecho, un 10% de la población es portadora asintomática y el consumo de productos infectados, como mucho, causa cuadros leves.

El problema de que un animal contraiga esta enfermedad es que el riesgo de contagio y propagación es mucho mayor que en las de una persona, ya que, en el caso de los perros, estos no sólo interactúan entre ellos, sino también con personas, tanto en casa como en la calle. Al igual que pasa con sus excrementos.

Para evitar contraer esta bacteria se conveniente seguir unas sencillas pautas:

  1. lavar bien frutas y verduras
  2. refrigerar de manera adecuada los alimentos
  3. no mezclar en la nevera hortalizas y las comidas ya elaboradas
  4. no consumir lácteos y preparados que no hayan sido previamente pasteurizados.

Si dudas de tu mascota pueda estar infectada o detectas alguno de estos síntomas no dudes en ponerte en contacto con tu veterinario. Por ello no dudes en tener un buen servicio veterinario para darle a tu mascota lo mejor.