Es cierto que cuando hablamos de mascotas siempre nos vienen a la cabeza los perros y los gatos, pero, ¿verdad que todos hemos o conocemos a alguien que ha tenido alguna vez un pez o un pájaro de tipo periquito o canario? La realidad es que son animales que no requieren tantos cuidados como los anteriores, pero también los humanos notamos menos cariño y cercanía por su parte. Aun así, ¡los niños están encantados! Son muy divertidos, sobre todo si parlotean y cantan, al final les cogemos cariño igualmente, ¡son un componente más de nuestra familia!

Si trabajamos día a día y nos esforzamos, podemos tener un periquito que nos de igual de cariño que un perro o un gato y además deje a las visitas con la boca abierta. ¿Cómo podemos adestrar a nuestro amigo con plumas?  

  • Haz que viva en una jaula cómoda y espaciosa. Así se sentirá cómodo.
  • Luz, ¡debe vivir siempre con luz! Eso mejorará su ánimo. Mejor que no tenga demasiado calor ni demasiado frío.
  • Suéltale por casa de vez en cuando una vez esté acostumbrado a su nuevo ecosistema, ¡lo agradecerá mucho!
  • Primero debe acostumbrarse a tu voz, ¿cómo? Háblale todo el rato, cuenta con él, dirígete a él. Si es dócil, haz que se repose sobre tu hombro para pasear por la casa.
  • Agua y comida: trata de renovarla a diario, sobre todo el agua. Evita darle productos químicos de tipo vitaminas y demás, no hay necesidad.
  • Los juguetes le ayudan a interactuar y a entretenerse.
  • Tus manos serán una herramienta muy útil para ganar su confianza. Por ejemplo, trata de darle de comer de vez en cuando. Así te asociará con la comida y no verá ningún elemento de peligro.

Siguiendo las pautas anteriores y con mucha perseverancia podrás lograr que el periquito se repose en tu dedo cuando le llames y que atienda a tus mandatos. ¡Qué maravilloso es tener amigos con plumas!