Las escobillas limpiaparabrisas del automóvil son elementos indispensables para garantizar una visibilidad perfecta en cualquier condición. Además, son un elemento esencial para la seguridad del conductor.

Unas escobillas en condiciones óptimas, en combinación con un buen líquido lavaparabrisas, son la combinación perfecta para mantener el parabrisas en perfectas condiciones y tener una visión perfecta.

De hecho, un parabrisas sucio da la sensación de estar conduciendo con un velo sobre los ojos. La suciedad, el polvo, los insectos o los desperdicios de otros vehículos se acumulan sobre el esta zona y esta acumulación puede contener sal, alquitrán, savia, aceites… y como consecuencia cuando llueve, se puede convertir todo en lodo. De ahí, la necesidad de que las escobillas estén en buen estado.

Este elemento no solo debe estar limpio, sino que deben estar en buen estado de conservación. Por este motivo, es aconsejable cambiarlas aproximadamente cada año. Eso sí, dependerá del uso, las condiciones climáticas y de otros factores.

Pasos para cambiar las escobillas

El cambio de limpiaparabrisas, aunque no te lo parezca, es algo muy sencillo que podemos hacer nosotros mismos en nuestro garaje. No obstante, es recomendable seguir una serie de recomendaciones previas al cambio, especialmente si nunca lo has hecho, para garantizar una correcta instalación, y que además funcione correctamente y con eficacia.

Adquirir unas escobillas limpiaparabrisas de buena calidad

Lo primero que tienes que saber es que no todas las escobillas que se venden sirven para nuestro coche. Dependiendo del modelo de coche que tengas, tendrás que asegurarte de que las que eliges en la tienda son compatibles. Estas piezas varían en longitud y tipo de anclaje, y, además, hay escobillas planas de plástico o escobillas metálicas convencionales.

Otra opción es que compres un recambio del limpiaparabrisas original de tu coche o bien uno universal. Estos últimos suelen venir con varias piezas de anclaje para que elijas la que mejor se adapta a tu vehículo. Lo mejor será siempre que elijas uno de calidad que garantice el barrido y la visibilidad.

Levanta el brazo móvil y ponlo en vertical

Lo siguiente que debes hacer para cambiar tus escobillas viejas por las nuevas es colocar el coche en un lugar resguardado de posibles inclemencias y en una posición favorable. Entonces debes colocar el brazo móvil de cada uno de los limpiaparabrisas en vertical y despegados del parabrisas.

Extrae la escobilla deteriorada

Para extraer la escobilla usada, en algunos casos necesitarás retirar primero un embellecedor. Una vez hayas quitado esta parte encontrarás el sistema de anclaje con una pestaña o pestañas que tendrás que presionar para soltar la escobilla. Algunos modelos de coche, más antiguos, tienen un limpiaparabrisas en los que el proceso de instalación es más sencillo y solo hay que presionar un botón tanto para quitarlo y para ponerlo.

Coloca la nueva escobilla

Para poner el nuevo repuesto debemos hacerlo a la inversa del paso que hemos explicado anteriormente. También un proceso muy sencillo que cuando hayas cambiado unos cuantos incluso podrás hacerlo con una sola mano. Es importante que la escobilla nueva encaje bien, y oigas un ‘clic’ que te dará la clave de que está bien colocada. Comprueba si está bien colocada tirando de ella.

Repite lo mismo con la otra escobilla

El cambio de limpiaparabrisas debe hacerse por parejas, ya que no es recomendable cambiar solo una porque el barrido no será homogéneo. De hecho, los recambios se venden en parejas. Sigue los pasos anteriores para cambiar la segunda.

Comprueba el funcionamiento de las nuevas escobillas

Ya solo queda comprobar que hemos hecho el cambio correctamente. Para eso, solo tienes que poner en marcha el motor y conectaremos los limpiaparabrisas. Si funcionan bien habrás acabado, si no tendrás que revisar de nuevo el proceso para ver que ha fallado.

Esta sencilla operación de mantenimiento sólo te llevará unos minutos. La recomendación es cambiar los limpiaparabrisas al menos una vez al año, especialmente si vas a realizar un viaje largo.