¿Alguna vez te has visto en la situación de tener que conducir con un pinchazo en la rueda?

Si no es tu caso, debes saber que sufrir un pinchazo o un reventón en el neumático mientras conduces es una experiencia que puede alterar los nervios a cualquiera. Si, además, ocurre cuando te encuentras circulando a altas velocidades en carretera, el susto puede ser grande.

Si dejamos que el miedo y los nervios se apoderen de nosotros, lo más fácil que puede pasar es que cometamos un error, que puede provocar fatales consecuencias, ya que si no sabemos cómo conducir con un pinchazo en la rueda, podemos sufrir un accidente de circulación o poner a otros conductores o peatones en peligro.

Por todo esto, es importante que tengas claro cómo conducir con un pinchazo en la rueda y que sepas cómo debes reaccionar ante una situación de este tipo:

  • Tras el inevitable y primer susto inicial, trata de mantener la calma, respira hondo y sujeta de manera firme el volante con las dos manos.
  • Poco a poco, desacelera de forma progresiva, ve disminuyendo la velocidad y no frenes de forma brusca para evitar que el vehículo se descontrole. Recuerda que las ruedas son el punto de anclaje de tu coche con el suelo. Una rueda defectuosa hace que la precisión y equilibrio de movimientos de nuestro vehículo, desaparezca. El coche se convierte en una máquina difícil de manejar.
  • Si te encuentras circulando en ciudad, trata de detener el coche lo antes posible  en un lugar apartado del tráfico, donde no estorbe la circulación del resto de vehículos.
  • Señaliza todos tus movimientos y si es necesario enciende las luces de emergencia para advertir a los demás conductores de que tu coche no circula en condiciones normales.
  • Una vez detenido el vehículo, enciende las luces de emergencia y sitúa los triángulos de avería a la distancia adecuada de tu vehículo.
  • Ponte en contacto con tu seguro y espera a que la grúa acuda a ayudarte.

Saber cómo conducir con un pinchazo en la rueda puede ayudarte a controlar los nervios en un momento en el que es vital que mantengas la calma para evitar males mayores.

Artículo patrocinado por Fénix Directo