¿Te imaginas yendo al trabajo con un vehículo de estas características cada día? Muchos de nosotros nos conformaríamos con el chófer, aunque llevemos nuestro utilitario de “persona normal “o cualquiera de estos diez coches icónicos. Por no tener que aparcar nunca más, ¡seríamos capaz de todo!

Pero bueno, retomemos el tema, vamos a tratar algunas de las curiosidades más impactantes del coche que, a día de hoy, es el encargado de pasear al mismísimo Donald Trump.

  • La limusina presidencial cuenta con seguridad a prueba de bombas, disparos o cualquier otro atentado que trate de producirse desde el exterior.

Reflexión: quizá si fuera en un coche utilitario nunca sufriría un atentado, ya que nadie se imagina que esto puede ocurrir y sí, llevando un coche tan llamativo, ¿verdad? Seguro que lo hacen en su tiempo libre (les debe resultar divertido) pero, para eventos públicos, mejor prevenir que curar. ¡Toda seguridad es poca sea quien sea el presidente!

  • Pesa alrededor de 6,800kg y mide 5,5metros de longitud.
  • Tiene capacidad para que siete personas viajen cómodamente. Siendo dos de ellos los conductores.
  • La limusina está blindada de acero, aluminio y cerámica.
  • Su interior es hermético y soporta ataques químicos.
  • Al frente, el automóvil tiene cámaras de visión nocturna y cañones de gas lacrimógeno. ¡Wow!
  • Por no hablar de las armas de seguridad que se guardan en las puertas delanteras.
  • En el maletero no puede faltar el oxígeno, más armas y sangre del grupo sanguíneo del presidente de turno. En este caso, no tienen que hacer un Tetris para guardar el equipaje de toda la familia…
  • Las llantas son de acero puro y el tanque del combustible está sellado.
  • Las ventanas, como era de esperar, tienen mínimo 15cm de grosor y son antibalas. Además, tienen un tamaño superior a las ventanas habituales.

En definitiva, un auténtico búnker sobre ruedas. Si “The Beast” hablara…