La bici ha ganado miles de adeptos en los últimos años como medio de transporte alternativo en muchas ciudades. De hecho, es común ya en la estampa diaria la convivencia entre coches y bicicletas.

Las razones por las que su uso se ha vuelto tan popular son varias: es más barato, ahorras en atascos y problemas de aparcamiento, es menos contaminante y además ayuda a mantenerse en forma.

La proliferación de los carriles bici en las ciudades y las bicicletas eléctricas han propiciado que se convierta en un medio de transporte más para cientos de personas, que incluso se desplazan al trabajo en este medio.

De hecho, las bicicletas eléctricas han sido responsables mayoritariamente del auge de este medio de transporte. Estos vehículos permiten alcanzar velocidades de hasta 25 kilómetros por hora y ayudan al usuario a pedalear sin grandes esfuerzos. Resultan especialmente cómodas para transitar por ciudades con muchas pendientes, como es el caso de Madrid capital.

Este aumento del uso de las bicicletas no ha pasado desapercibido por la Dirección General de Tráfico (DGT) que ha llegado a plantearse la necesidad de que los ciclistas cuenten con un seguro obligatorio y tengan que sacar un permiso para poder circular.

Pero si te estas preguntando si es obligatorio tener un seguro para circular en bicicleta la respuesta es no. Es más, recientemente la Unión Europea ha votado en contra de la modificación de la Directiva sobre Seguros del Motor en la que se excluye a las bicicletas de pedaleo asistido (es decir las que incluyen un motor) de la obligatoriedad de tener un seguro.

Sin embargo, aunque no es obligatorio, si te desplazas con asiduidad con tu bicicleta sí es recomendable que tengas un seguro al menos con cobertura de responsabilidad civil.

De hecho, según el último Barómetro de la bicicleta en España – de 2017-, afirma que para los usuarios de la bici la convivencia con el tráfico motorizado es uno los inconvenientes más importantes a la hora de coger la bicicleta en la ciudad. Además, un 15% de los usuarios de este medio de transporte ha sufrido algún accidente con ella en los últimos cinco años.

Si eres usuario de la bicicleta y quieres estar protegido frente a posibles reclamaciones de terceros (cobertura de Responsabilidad Civil), te conviene hacer un seguro. Ya que, si tienes un accidente con la bici y no tienes una póliza, tendrías que pagar de tu propio bolsillo una indemnización para compensar los daños causados.

Hoy ya hay compañías que aseguran las bicicletas con coberturas similares a las que tendría cualquier otro vehículo.

También pueden incluir la cobertura de defensa jurídica para reclamar daños y defenderse en el caso de un siniestro. Esto nos puede servir si nos golpea un coche o nos chocamos con un peatón.

En cuanto al seguro por robo, es uno de los más reclamados en los seguros de bicicleta. Esta póliza se puede incluso ampliar por daños en caso de accidente para bicis más caras.

Existe además la posibilidad de que el seguro del hogar cubra estas contingencias, ya que la cobertura de Responsabilidad Civil familiar no solo resguarda a quien contrata la póliza. También puede asegurar al cónyuge, sus hijos y a todas las personas que conviven en la vivienda asegurada.

Si vas a circular en bicicleta tienes que saber que la DGT también regula normas de circulación de este medio transporte. De hecho, será obligatorio el uso del chaleco, cuando sea obligatorio el uso del alumbrado, y deberás llevar una prenda reflectante si vas por vías interurbanas.

El casco es un elemento de protección que ha de estar homologado y su uso es obligatorio cuando lo estipule el reglamento, pero es aconsejable en todas las vías ya que es el único elemento que evita lesiones en el cerebro.

Además el uso de auriculares conectados a receptores o reproductores de sonido así como el uso del teléfono móvil está prohibido cuando conducimos la bicicleta.