7 consejos para evitar accidentes en moto

Moto accidentada junto a un vehículo Motocicleta

Si te gustan las motos o estás pensando en comprarte una, hay algo que no puedes pasar por alto: los accidentes. Conducir una moto puede ser emocionante, práctico y hasta liberador, pero también implica ciertos riesgos. No es ningún secreto que los motoristas son mucho más vulnerables que los conductores de coche, y los datos lo confirman: aunque las motos no son la mayoría en la carretera, sí protagonizan un porcentaje importante de los accidentes graves. En un intento de que ese porcentaje disminuya te ofrecemos 7 consejos que pueden ayudarte como motorista a evitar un accidente.

Las causas suelen ser el exceso de velocidad, la poca visibilidad, el estado de las carreteras o de la propia moto (que en España tiene de media casi 18 años de antigüedad). Por eso, si vas en moto, lo más sensato es ir bien protegido y tener un buen seguro de moto.

Así que, si vas a rodar, que sea con cabeza, con casco… y con seguro.

1. Usa siempre el casco y el equipo adecuado

Lo primero y más importante cuando vas en moto: el casco. Puede sonar repetitivo, pero no hay forma más clara de decirlo: el casco te puede salvar la vida. Y no solo se trata de llevarlo puesto, sino de llevar uno bueno, homologado y bien ajustado. No vale ese casco viejo que tienes desde hace mil años o uno de esos que se mueven más que tu cabeza. En un accidente, la diferencia entre llevar un casco adecuado o no puede ser enorme.

El casco te puede salvar la vida, pero debe ser bueno, homologado y estar bien ajustado

Además, no solo el casco importa. Llevar guantes, chaqueta con protecciones, pantalones reforzados y botas cerradas te protege de quemaduras por roce, cortes o golpes. Es verdad que en verano puede dar algo de calor ir tan cubierto, pero créeme: un raspón por caída en asfalto no es agradable.

Y un consejo extra: si puedes, usa ropa con elementos reflectantes o colores llamativos. La mayoría de los accidentes ocurren porque al motorista “no se le ve”. Así que cuanto más visible seas, mejor.

2. Mantén tu moto en buen estado

El segundo consejo para evitar sustos en moto es muy simple, pero muchos lo pasan por alto.Mantener tu moto en buen estado suena obvio, ¿no? Pero te sorprendería la cantidad de gente que se lanza a la carretera sin revisar frenos, luces o presión de los neumáticos. Una moto mal cuidada es una invitación al desastre.

Piensa en esto: los neumáticos son el único punto de contacto entre tú y el asfalto. Si están desgastados o con la presión incorrecta, tu capacidad de frenado y agarre no será lo suficientemente buena. ¿Y los frenos? Imagínate que necesitas parar de golpe y los discos están gastados o las pastillas ya no dan más de sí.

Revisar tu moto no tiene por qué ser complicado. Puedes hacerlo tú mismo si sabes un poco, o llevarla a un taller de confianza cada cierto tiempo. En El Corte Inglés Seguros te ofrecemos seguros de moto que ofrecen revisiones anuales de seguridad gratuitas, lo cual es muy útil y de gran ayuda.

Por eso, siempre es bueno comparar seguros de moto, con el fin de escoger aquel que mejor se adapte a tus necesidades y te ofrezca buenas coberturas.

3. Adapta tu velocidad a las condiciones

El tercer consejo es uno de los más importantes y, sin embargo, uno de los que más se ignora: adapta tu velocidad a las condiciones. Sí, ya sabemos que ir en moto da esa sensación de libertad, de viento en la cara y adrenalina… pero no es lo mismo circular por una carretera despejada con sol que por una calle mojada y con tráfico.

Muchas veces los accidentes no se producen por ir a lo loco, sino por no adaptar la velocidad al momento. Por ejemplo, si vas por una carretera con curvas, con gravilla, o simplemente está lloviendo, necesitas ir más despacio. No es solo por ti, también por lo impredecibles que pueden ser los demás conductores.

Y ojo, que no se trata de ir a paso de tortuga. Se trata de ser inteligente: si ves que hay visibilidad reducida, que el asfalto resbala o que hay peatones cerca, baja un poco el ritmo. Ganarás segundos de reacción que pueden ser claves.

La velocidad es parte de la diversión, sí, pero solo cuando se puede. En moto, cada detalle cuenta. Ajustar tu velocidad al entorno es una forma muy sencilla de evitar sustos y poder seguir disfrutando de la carretera.

4. Evita conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas

El cuarto consejo debería ser de sentido común, pero todavía hay quien se lo toma a broma: nada de alcohol ni drogas si vas a conducir una moto.

Cuando vas en moto, cualquier despiste, cualquier décima de segundo en la que no reacciones a tiempo, puede acabar contigo en el suelo… o peor. Y el alcohol afecta a tus reflejos, tu equilibrio y tu capacidad de tomar decisiones. Si además vas en moto, que requiere coordinación y concentración constante, el resultado puede ser muy malo.

El mismo argumento vale para ciertas sustancias que quizá no asocies con “drogarse”, como algunos medicamentos que provocan somnolencia o reducen tu atención. Antes de pilotar, asegúrate de que estás al 100 %. Recuerda además que las pólizas de seguro de moto quedan sin efecto si se demuestra que se conducía bajo los efectos del alcohol, por lo que aparte de una multa importante estamos también arriesgando la cobertura para las posibles consecuencias de un accidente.

Si vas a salir de fiesta, a una comida larga o simplemente sabes que vas a beber, déjala aparcada. Usa transporte público, ve con amigos o pide un taxi. Tu moto puede esperar, pero tu seguridad no.

5. Sé visible para los demás conductores

El quinto consejo es tan simple como importante: hazte visible. En moto, uno de los mayores peligros es que los demás no te vean. Por eso, cuanto más fácil sea verte, mejor.

¿Cómo? Pues lo primero, llevando las luces encendidas siempre, incluso de día. Es un detalle que marca la diferencia. Segundo: usa ropa con colores llamativos o con reflectantes. Sí, el negro queda más cañero, pero no ayuda nada cuando cae el sol o en días nublados.

Otro truco: evita quedarte en los ángulos muertos de los coches. Esa zona justo al lado del retrovisor donde tú ves al conductor, pero él no te ve a ti. Si no puedes evitarlo, cambia de posición o adelanta con seguridad.

Al final, se trata de ponérselo fácil a los demás. No confíes en que te van a ver: asegúrate tú de ser visible.

6. Anticipa las acciones de otros conductores

El sexto consejo es de los que más vida te puede ahorrar: conduce a la defensiva y anticípate a lo que puedan hacer los demás. En moto, no basta con seguir las normas. Hay que ir con mil ojos y, muchas veces, imaginar que los demás conductores no te han visto… porque muchas veces es así.

Esto significa que debes estar alerta todo el rato: mira por los retrovisores, presta atención a los intermitentes, mantén distancia con los coches, y, sobre todo, piensa siempre “¿y si…?”. ¿Y si ese coche frena de golpe? ¿Y si ese peatón cruza sin mirar? ¿Y si ese camión cambia de carril sin señalizar? Si te lo planteas antes, tienes tiempo de reaccionar.

Además, no te pegues demasiado al coche de delante. Aunque vayas despacio, si frena de golpe, tú no tienes parachoques. Y si estás en un semáforo, deja algo de espacio por si tienes que moverte rápido.

7. Plantéate tecnologías de asistencia a la conducción

Por último, es recomendable que aproveches la tecnología a tu favor. Hoy, las motos ya no son solo motor, ruedas y gasolina. Muchos modelos vienen con sistemas que pueden ayudarte muchísimo a evitar accidentes, y si tienes una moto más antigua, algunos de estos extras también se pueden instalar o adaptar.

Uno de los más útiles es el ABS (sistema antibloqueo de frenos). Básicamente evita que las ruedas se bloqueen si frenas muy fuerte, lo que en moto puede ser la diferencia entre mantenerte de pie o acabar en el suelo. Otro que está ganando terreno es el control de tracción, que te ayuda a no patinar en superficies resbaladizas, como cuando llueve o hay gravilla.

Algunos cascos ya incorporan luces LED o intercomunicadores, y hay incluso chalecos con airbag integrados. Puede parecer exagerado, pero si te caes a 70 km/h, ese airbag te puede salvar de una lesión seria.

Y ojo, que no hace falta tener una moto de última generación para estar más protegido. Infórmate, pregunta en talleres o a tu experto en seguros, porque muchas veces puedes mejorar tu seguridad con pequeños ajustes.

¿Por qué el seguro de moto también es clave para tu seguridad?

Cuando hablamos de seguridad en moto, lo primero en que pensamos es en el casco, los guantes, la chaqueta… pero hay algo igual de importante que muchas veces se deja en segundo plano: el seguro. Y no, no es solo porque sea obligatorio por ley. Tener un buen seguro puede marcar la diferencia cuando las cosas se tuercen.

En El Corte Inglés Seguros existen varias opciones que se adaptan a lo que necesites. Si solo buscas un seguro de moto básico, Moto Esencial El Corte Inglés cubre Responsabilidad Civil, defensa jurídica y asistencia desde el kilómetro cero. Perfecto si usas la moto solo de vez en cuando o en trayectos cortos.

Si quieres un poco más de protección, el seguro a terceros ampliado Moto Óptima El Corte Inglés añade cobertura por robo e incendio, ideal si aparcas en la calle o haces rutas largas. Y si vas a por todas y buscas la protección más completa posible, Moto Supra El Corte Inglés es un seguro de moto a todo riesgo, que además de lo anterior, cubre daños propios y el casco del conductor, algo muy a tener en cuenta si llevas una moto nueva o de gama alta.

Además, todos incluyen una revisión anual gratuita para que tu moto esté siempre a punto. Porque después de todo, un buen seguro no solo te protege en caso de accidente, también debe ayudarte a prevenirlos.