Generalmente, todos los conductores saben qué es la ficha técnica de un vehículo, pero como siempre hay despistados, os vamos a contar cuál de todos los “papeles” que tradicionalmente se llevan en la guantera del coche es, para saber con claridad de qué estamos hablando.

La ficha técnica de un vehículo es la también llamada tarjeta de la ITV. Es el “papelito verde”, documento oficial que contiene la información del vehículo, además de las modificaciones sobre las características que venían de serie en el coche.

Llegado el momento, contendrá si es necesario, el resultado de las inspecciones de la ITV que el coche deba pasar.

Vamos, que es como el DNI de nuestro coche ya que gracias a ella se identifica tanto el vehículo como el conductor. Se puede reconocer la marca, el modelo, número de bastidor, potencia, peso del vehículo, tipo de combustible, cilindrada, número de plazas, matrícula, máximo peso que podemos cargar, tipo de ruedas que recomienda el fabricante, distancia entre ejes o medidas del coche, entre otros.

El número de bastidor, que también se llama número de chasis, son 17 caracteres (cifras y letras) que registran de manera única y singular al vehículo. Además de en la ficha técnica, debe aparecer también en otro lugar visible y seguro del coche, que puede ser en el motor, bajo el asiento, bajo el capó o desde hace años, aparece también grabado en las lunas del vehículo.

 

Toda esta información es también muy importante para identificar las piezas o recambios que podamos necesitar para cambiar algo estropeado y pidamos las correctas, o buscar sin equivocaciones sus equivalentes u homologadas y, por tanto, válidas. Es muy importante cumplir con todas las especificaciones de la ficha técnica para no comprometer la seguridad de nuestro coche y a la vez, cumplir la normativa y evitar la posibilidad de ser sancionados.

 

La tarjeta de la ITV, con dos caras, contiene más de cincuenta campos con información de la que hemos reseñado más arriba y en la cara trasera está también el espacio en el que las estaciones de ITV donde vayas a pasar la revisión correspondiente, rellenarán los resultados de la inspección de tu coche.

Es obligatorio reflejar en la ficha técnica las modificaciones que realices en tu coche, como por ejemplo añadir un gancho o bola para un remolque, si cambias el tamaño de los neumáticos, o haces cambios en la carrocería del vehículo, como poner alerones, spoilers o parachoques que no sean los que el vehículo llevaba de manera original. En la propia estación de ITV se encargarán de dar el visto bueno una vez pases la inspección oportuna.

 

Si has leído hasta aquí, habrás comprendido el alcance de la “tarjetita verde” o ficha técnica del vehículo, así que si la pierdes o sufres un robo, podrás pedirla de nuevo, de manera duplicada, en cualquier estación de ITV. Es el único lugar autorizado y capacitado para emitir estos duplicados. Para que te lo den, lo primero será comunicarlo, solicitarlo, y tendrás que llevar el coche a pasar una nueva revisión que modificará a su vez la caducidad de la ficha perdida, sustituyéndola por la nueva. Tendrás, lógicamente, que abonar la tarifa pertinente.

 

Para los vehículos matriculados en España después de noviembre de 2015, existe la e-ITV, una ITV en soporte electrónico, que pretende ahorrar tiempo y costes al matricular un vehículo nuevo, e intenta evitar fraudes. A pesar de su nombre -digital-, al comprar el coche nos entregarán un folio impreso que es el comprobante que nosotros tendremos en nuestro poder. Al estar todo digitalizado, ofrece ventajas como poder tener nuestro vehículo antes, a la hora de adquirirlo, ya que se reduce el tiempo de matriculación y se facilitan las gestiones que se llevan a cabo en ese momento.

También, y esto es importante, se reducen costes y tiempo si necesitamos un duplicado, ya que con el permiso de circulación podemos solicitarlo directamente en tráfico; recordad que quienes aún tienen la tradicional, tenían que ir a hacer el duplicado a las estaciones de ITV.

Y para los despistados, lo mejor de la ficha técnica electrónica es que al ir a pasar la ITV ya no tendremos que presentar la tarjeta; al estar informatizado, en la estación de ITV tienen acceso a toda la información que necesitan. Aún así, tendremos que presentar el resto de documentación habitual para resolver estos trámites y además, es aconsejable llevarla al circular ya que nos la pueden solicitar en cualquier control rutinario.

 

Resumiendo: para coches que aún disponen de la ficha técnica de color verde, la de toda la vida, toca ir a la estación de ITV a pedir un duplicado en caso de pérdida, robo o que el documento esté en mal estado de conservación. 

Es recomendable llamar antes para que nos indiquen exactamente qué hacer o que documentación aportar y evitar perder el tiempo. Para los coches que ya circulan con la ficha técnica electrónica, el duplicado se solicita en tráfico, y nos pedirán que aportemos el permiso de circulación.