Aumentar la seguridad vial y hasta incluso salvar vidas son algunos de los beneficios que tiene realizar una revisión básica del coche de vez en cuando, sobre todo antes de un viaje y mucho más si es invierno.

Durante el año se nos presentan ocasiones perfectas para realizar escapadas con amigos o familia en coche durante los puentes, Semana Santa o vacaciones de Navidad. Evitar accidentes de tráfico derivados de problemas en el estado del automóvil es tan sencillo como realizar una revisión previa. 

Si no hace mucho tiempo que hicimos la última revisión anual en el taller, podemos comprobar el estado de nuestro coche nosotros mismos. ¿Qué elementos debemos revisar antes de salir?

  • Estado de la batería, mucho más si es invierno, ya que en la época de frío tiende a desgastarse más. 
  • Nivel de aceite, con las heladas del invierno el nivel de aceite tiende a contraerse. El tráfico lento de la ciudad también hace que se consuma más. La revisión has de hacerla con el coche en frío y en la varilla podrás ver dónde está el nivel mínimo y el máximo.
  • Nivel de anticongelante. 
  • Estado de las ruedas, comprueba aspectos como la presión o el nivel. 
  • Líquido del limpiaparabrisas. Si no hay previsión de lluvias puede que alguien te salpique… 
  • Regula las luces para que viajes cómodo y tampoco molestes a otros conductores.
  • Líquido de frenos. Pisa a fondo el freno a ver si baja el nivel del vaso de expansión.
  • ¿Algún chirrido extraño?
  • Bujías, cables, filtros, abrazaderas…

Podemos hacerlo en el taller o nosotros mismos en casa y, si vemos un signo raro, llevarlo al taller. No cuesta nada, si todos realizásemos este gesto antes de salir de viaje lograríamos que la tasa de accidentes en España disminuyera considerablemente. Por desgracia, es algo que suele olvidarse y es de vital importancia.