El mantenimiento de la moto es algo que no debes descuidar para garantizar el buen estado de tu vehículo. En ese chequeo anual que debes realizar no puedes dejar de revisar el estado del aceite de tu moto y comprobar si es necesario cambiarlo o no.

Algo que se suelen preguntar muchos motoristas es si el aceite de su coche sirve también para el de su moto.

El motor de un coche no es igual que el de una moto y aunque el aceite cumple en ambos la misma función, como es la de engrasar las piezas y evitar su fricción, en muchos casos no todas necesitan el mismo nivel de lubricación en el motor de un coche que en el motor de una moto.

El aceite de los coches está compuesto por componentes antifricción que no afectan al cigüeñal ni al embrague, ya que estos, en el caso de un motor de coche, no comparten el mismo aceite que este último.

Lo que ocurre con los motores de las motos es que el aceite que utilizan los coches y que en su caso no alcanza al embrague y al cigüeñal,  sí afectaría al embrague de los vehículos de dos ruedas. Los aditivos antifricción de un aceite de coche afectarían de manera negativa en el embrague de nuestra moto, el cual resbalaría demasiado con su acción y afectaría a su buen funcionamiento. Esto sería un peligro para conducir con seguridad sobre la moto y para generar una avería.

Por todo lo mencionado, ante la pregunta de si el aceite de tu coche sirve para tu moto, no dudes en consultar con un especialista antes de jugártela.

Al igual que nos preocupamos en saber cómo elegir el aceite más adecuado para nuestro vehículo de cuatro ruedas, qué grado de viscosidad requiere, cuándo debemos cambiar el filtro del aceite, etc. tampoco debes descuidar la calidad y el tipo de aceite para tu moto.

Además, los vehículos de dos ruedas suelen alcanzar más revoluciones por minuto, por lo que los motores de las motos suelen forzar más y pueden llegar a anular con más rapidez que en un coche, el efecto del aceite. Por este motivo debes vigilar con atención cuándo conviene cambiar el aceite de tu moto, que en general suele necesitarse antes que el que se realiza en los coches.