Los frenos de una moto, sus neumáticos, o el sistema de suspensión son algunos de los elementos claves para garantizar la seguridad sobre las dos ruedas.

Muchas personas tienen la duda de cómo regular las suspensiones de la moto, de las cuales depende la estabilidad y dinámica de la misma.

Una buena suspensión en buen estado es fundamental para que la moto responda como es debido y el conductor pueda controlar la máquina ante los baches, pozos, giros y obstáculos que el vehículo deba sortear durante el camino.

En definitiva, la seguridad sobre la moto depende en gran parte de una buena estabilidad y fijación al suelo.

Para ajustar las suspensiones de la moto debes conocer lo que es el SAG, que no es otra cosa que la medida que indica la diferencia entre la longitud de las suspensiones cuando se muestran libres de peso y entre la que muestra con el peso que va a soportar en circulación.

Esa diferencia depende de la precarga con la que cuenten el amortiguador y la horquilla de la suspensión. Para medir el SAG en ambos debemos mantener la rueda delantera suspendida en el aire y medir la distancia de la horquilla. Después debemos medir la distancia pero con la rueda de nuevo apoyada en el suelo y con nosotros sobre la moto.

El mismo procedimiento debemos seguir con la rueda trasera para medir la longitud del amortiguador con peso y sin peso.

Según el modo de conducción que vayamos a realizar (urbana, cross, viaje largo en asfalto…), el SAG, esa diferencia que hemos calculado previamente, deberá ser de una u otra medida y solo la conseguiremos ajustando las precargas de la suspensión delantera y trasera.

La diferencia recomendada es, en general, la siguiente:

  • Conducción suave: 48 mm en la suspensión delantera y 40 en la trasera.
  • Conducción normal: 42 mm en la suspensión delantera y 35 en la trasera.
  • Conducción deportiva: 35 mm en la suspensión delantera y 30 en la trasera.

Para ajustar la suspensión de nuestra moto también podemos  regular la velocidad de comprensión y extensión de las suspensiones que más nos convenga dependiendo del tipo de conducción que vayamos a realizar.

Recuerda que una suspensión de la moto bien ajustada permitirá un mayor equilibrio de la máquina y una mejor fijación al suelo. También permitirá que los neumáticos duren más evitando un desgaste prematuro de los mismos.