Los avances de la tecnología nos hacen la vida más sencilla. De hecho, hoy en día, aparcar puede ser mucho más fácil para el conductor si contamos con un sensor de aparcamiento para coches. Aunque la mayoría de los vehículos modernos ya cuentan con este accesorio, puedes instalarlo tú mismo.

Según un estudio publicado por Bosch, los asistentes de aparcamiento son los sistemas de ayuda a la conducción más demandados en España. De hecho, más de la mitad de los coches nuevos matriculados en el año 2017 en nuestro país iban equipados con diferentes sistemas de ayuda al aparcamiento.

Pero, ¿y si mi coche no dispone de sensores de aparcamiento? Pues tranquilo porque los puedes instalar a posteriori. Incluso, si eres un poco manitas y sabes de mecánica, quizás puedas hacerlo tú mismo.

Aparcar es una de las maniobras que más quebraderos de cabeza supone a los conductores, especialmente en las grandes ciudades donde encontrar aparcamiento se complica y encontrar un sitio espacioso es complicado, o donde hay poca visibilidad. A todo les preocupa golpear nuestro coche o el de otra persona.

Pero gracias al avance de la tecnología puedes instalar sensores de aparcamiento en el coche cuando no los traen de fábrica. Por lo general, en el mercado hay sensores universales que valen para cualquier coche. Sin embargo, lo más recomendable es que compruebes que sean compatibles con tu vehículo, y si dudas pregunta a algún experto de confianza.

Tipos de sensores de aparcamiento

Actualmente en el mercado puedes encontrar diferentes tipos de sensores de aparcamiento para coches y con diversidad precios. El más barato va desde los 15 euros hasta los más de 300 euros si aparatos más sofisticados que incluyen cámara y pantalla TFT.

Sensores de aparcamiento con cables

Estos modelos son los más tradicionales y sencillos. Fueron los primeros que se pusieron a la venta, y son los más económicos. El mayor inconveniente que tienen es que necesitan ser instalados con un cable desde el parachoques trasero hasta el salpicadero, lo que complica el montaje.

Sensores de aparcamiento inalámbricos

Los sensores de este tipo son los más avanzados y modernos, por lo que son también los más caros. Su ventaja principal es que la instalación es más sencilla y rápida, pero también pueden tener inconvenientes porque suelen producir más interferencias.

Sensores de aparcamiento por ultrasonidos

Este tipo de sensores son los más comunes y funcionan a través de ondas que rebotan con los obstáculos que encuentren delante. Para medir la distancia con respecto al objeto más cercano, el sensor puede utilizar la tecnología ultrasónica o electromagnética. En estos modelos el sistema calcula la distancia con gran fiabilidad.

Ten en cuenta que si te decantas por este tipo de sensores de aparcamiento tendrás que taladrar parachoques para integrar los cuatro o cinco sensores que suelen ser necesarios, dependiendo del pack que elijas.

Sensores de aparcamiento por electromagnetismo

Estos últimos son los más avanzados y los más caros, pero también son los que te permiten disfrutar de sensores de aparcamiento en tu coche sin necesidad de taladrar el parachoques. Su mayor desventaja es que si hay algún objeto cerca fabricado con hierro, cobalto o níquel, las mediciones de distancia pueden fallar. Asimismo, puede darse el caso de que den problemas con la lluvia, si no están bien impermeabilizados.

Que debo tener en cuenta para a la hora de elegir un sensor

Si ya te has decidido a poner un sensor en tu coche, es importante que tengas en cuenta cuáles son tus necesidades, el tipo de vehículo en el que lo vas a instalar y el presupuesto que tienes. Para elegir cual es el que más te conviene debes fijarte en dos cosas:

  1. El rango de distancia que mide el sensor. Esta es una característica importante ya que cuanto mejor mida la distancia mínima, más te ayudará a la hora de aparcar. Lo más aconsejable es que, como mínimo, detecte objetos en un rango de 30 centímetros y que la medición sea lo más precisa posible. Cuando vayas a comprarlo fíjate que el sensor tenga sistemas anti-congelación e impermeables para que el frío o la lluvia no perjudique a la medición.
  2. Qué tipo de señal que emite. Como hemos mencionado hay varios tipos de sensores. Si optas por uno con alerta de sonido, comprueba que lo oyes con claridad, pero sin que el sonido que emita sea excesivo y molesto. Si tiene una señal progresiva, que va aumentando el volumen según te acercas al objeto, mejor. Y si lo prefieres, hay unas que te avisen con una señal visual o luminosa, pero ten en cuenta que sea clara y no te distraiga en tu tarea de maniobrar. También hay sensores que incluyen un práctico visor LED que va marcando la distancia que te queda respecto al objeto al que te aproximas, e incluso lo puedes elegir con cámara y pantalla plegable.