Estos son los accidentes más comunes en la nieve

Estos son los accidentes más comunes en la nieve Seguros

Por fin… ¡nieve!

¡Ya está aquí la nieve! Ha llegado el momento que hemos estado esperando todos aquellos que nos sentimos atraídos por los deportes de invierno, y ya estamos desenfundando esquíes, tablas y bastones, listos para cargarlos en el coche y dirigirnos hacia una de las múltiples estaciones a nuestra disposición. Sin embargo, queda una pregunta por hacerse… ¿conozco los riesgos del deporte que voy a practicar? ¿Conozco los accidentes a los que me enfrento al practicar un deporte sobre la nieve? 

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Un poco de calma

Ante todo, calma. Los estudios nos informan de que atendiendo al registro de accidentes y al número de usuarios de las pistas, en su modalidad de esquí o de snowboard, la incidencia que llega a convertirse en un accidente no es mayor que la que puede encontrarse en deportes de otro estilo como el fútbol, o el ciclismo, donde las caídas o los golpes sólo tienen como único escudo nuestro cuerpo. De hecho, igual que se habla de la suerte del principiante, se puede hablar también de la suerte en la nieve, ya que pese al abarrotamiento que en ocasiones se produce en pistas y estaciones, el número de incidentes que se producen no es alarmante, así como el alcance de estos accidentes, que sólo en un porcentaje muy bajo llegan a producir lesiones de gravedad. 

Ahora bien, la probabilidad de sufrir uno de estos accidentes no es nula, por lo que debemos contar, y sobre todo si estamos en la etapa de principiante de uno de estos deportes, con que estamos sujetos a sufrir, por lo menos, varias caídas. ¿Podemos prepararnos para la práctica de estas caídas deportivas? Vamos a empezar por conocer cuáles son las lesiones más frecuentes tras sufrir una caída con consecuencias graves. 

Accidentes más comunes en la nieve y sus consecuencias

Los deportes que practicamos en la nieve tienen una característica común: todos se basan en el descenso, en la fuerza de la gravedad y la inclinación de las pistas. Así, el accidente más común es la caída sobre el terreno, que en la mayoría de las ocasiones termina en un posible golpe contra una superficie inmóvil. Hablábamos antes de la suerte como factor a tener en cuenta, y es cierto, ya que, en siguiente lugar, pero muy por detrás del anterior, el segundo accidente más habitual es la colisión entre deportistas.

Fruto de estas caídas, y debido al trabajo que estamos ejerciendo sobre las rodillas, esta articulación es la que con mayor frecuencia sufre lesiones, en particular en sus ligamentos laterales y en el menisco. Esta lesión se produce sobre todo en la práctica del esquí, ya que en el snowboard la posición de las piernas es diferente, y favorece una menor incidencia sobre esta articulación en las caídas.  

Por detrás de la lesión de rodilla encontramos una lesión en el hombro o en la clavícula, fruto de nuestro empeño, obvio e intuitivo, por frenar la caída. De hecho, es más frecuente la lesión de hombro que la lesión de muñeca o de codo, siendo todas ellas consecuencia de la misma intuición: poner las manos por delante en una caída. 

También se producen, aunque con menos frecuencia, lesiones de cadera o de columna. Y existe una lesión de cierta frecuencia en la práctica del esquí que ha dado lugar a que sea conocida con nombre propio: la lesión del “pulgar del esquiador”. Se produce cuando en una caída la correa del bastón se queda enganchada en el pulgar y tira de él hacia atrás, produciendo una extensión excesiva del ligamento del pulgar que suele derivar en un esguince de este, pudiendo llegar incluso a la fractura del ligamento en alcance más grave.

¿Puedo hacer algo por evitarlo, o al menos, por reducir el alcance de una estas lesiones?

Claro. Como en la práctica de cualquier deporte, existen determinadas normas, y determinada técnica que puede ayudar a reducir el alcance de uno de estos accidentes en la nieve. Y puede parecer de Perogrullo, pero una de las cosas que hay aprender es a caer. Efectivamente, analizando la gravedad de las lesiones que podemos producirnos, se llega a la conclusión de que es menos grave una lesión de muñeca que una lesión de rodilla, por lo que a la hora de aprender a esquiar, siempre con un buen profesional, una de las cosas a las que debemos prestar atención es a la forma de caer; no intentar frenar el golpe con brusquedad, permitir el deslizamiento sobre la superficie con una parte del cuerpo que no pueda sufrir una luxación, las nalgas, por ejemplo, o aprender a soltar los bastones en el momento de la caída son técnicas que pueden ayudarnos a reducir el alcance de una lesión.  

En cualquier caso, recuerda que para la práctica de deportes de nieve es posible contratar un seguro de asistencia en viaje especial para este tipo de actividades, o, también, suscribir un seguro de pista o básico. De este modo, estaremos protegidos ante una caída o si, por ejemplo, nos chocamos con otro deportista o con objetos que haya en la pista. Es decir, que responderán por nosotros en el caso de que necesitemos ser rescatados y trasladados a un hospital para recibir atención médica. Por otro lado, si eres más aventurero y realizas alguna práctica en la nieve con un riesgo especial, existen, también, pólizas específicas con un abanico mayor de coberturas.

Asimismo, y como en cualquier otro deporte, son importantes el aprendizaje de la técnica adecuada y propia de cada deporte, el cumplimiento de las normas, y por supuesto, la prudencia. Siempre contaremos con la ayuda de los formadores profesionales para aprender las técnicas de estos deportes de nieve, y serán ellos los que mejor puedan guiarnos en el aprendizaje del deporte. El conocimiento de las normas dentro de las pistas, así como el cumplimiento de estas son fundamentos básicos a la hora de poder evitar un accidente. Por último, no es menos importante la observación de cierta prudencia a la hora de practicar deportes de nieve en los que de una forma u otra estamos sujetos a la posibilidad de una caída. Si somos noveles, no busquemos alcanzar pronto grandes velocidades o usar las pistas reservadas para esquiadores experimentados; ¡los colores que marcan los niveles de las pistas tienen un motivo!

Y dentro de la prudencia vamos a englobar dos necesidades más que nos ayudarán a disminuir el alcance de una caída; es importante tener y saber mantener una buena forma física, que nos ayudará en la práctica de cualquier deporte, y también en los deportes de nieve. Y una recomendación más, para terminar: aprender a que el cansancio nos produce una disminución de los reflejos, y una respuesta del cuerpo mucho más lenta ante el descenso por la nieve o incluso ante una caída. Esto nos lleva a concluir que, en ocasiones, ver cómo se deslizan los más experimentados desde la mesa de una terraza con vistas a las pistas, ¡también es una forma de disfrutar de la nieve!

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