Revisiones ginecológicas a partir de los 40 años

No nos cansaremos de insistir en la importancia de las revisiones ginecológicas, y más después de los 40. Hoy te contamos por qué. Vida Saludable
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Acudir a la cita con el ginecólogo regularmente es importante a cualquier edad y no debemos postergarla, ya que es fundamental que, como mínimo, una vez al año este especialista nos haga una revisión que ayude a detectar alguna patología de manera precoz o a prevenirla. 

En nuestro país se diagnostican cada año más de 20.000 cánceres de mama, además de otros como el de ovario, de vulva o vagina, de útero, de cuello de útero o de endometrio. Por eso, prevenir es vital para poder encarar estas u otras patologías con la mayor rapidez posible.

Después de los 40 años, se considera que comienza la perimenopausia, aunque la edad oscila mucho de una mujer a otra. En este momento, el pecho de la mujer se vuelve más delicado y necesita una atención especial, por lo que no se debe descuidar.

Revisiones ginecológicas con tu seguro médico

Ya habrás percibido la importancia que tienen las revisiones ginecológicas para la salud de la mujer y por eso se deben realizar regularmente. Si tienes un seguro médico, tendrás cubiertas las revisiones ginecológicas rutinarias como parte de los servicios que presta su cuadro médico.

Las revisiones ginecológicas anuales incluirán una analítica, una citología, una ecografía mamaria y una mamografía (esta última dependiendo de la edad, pero comienza a ser protocolaria después de los 40 años), aunque pueden pedirte otras pruebas según tu edad y tus antecedentes médicos.

Es importante hacer una comparativa de seguros de salud para conocer exactamente qué servicios de medicina preventiva cubre cada una de las modalidades de seguro que puedes contratar y los periodos de carencia que se contemplan en ellas. Una vez tengas esto claro y hayas elegido el seguro médico que mejor se adapte a lo que estás buscando, programa cuanto antes una cita con el ginecólogo que decidas dentro del cuadro médico para valorar tus necesidades y trazar un plan para tus revisiones ginecológicas.

¿Qué precio tiene una revisión ginecológica completa?

El precio de una revisión ginecológica completa en España puede variar según la clínica, la ciudad y los servicios que la revisión incluya, pero habitualmente puede costar entre 50 y 150 euros.

Las revisiones que puedes hacerte en la Seguridad Social serán menos frecuentes, principalmente por el sistema que debemos seguir, ya que antes de acudir al ginecólogo tendremos que citarnos con nuestro médico de familia para que nos derive al especialista. Dependiendo de dónde vivas, la espera para que te vea el ginecólogo para una revisión rutinaria que no implique ninguna urgencia puede ser hasta de un año

Además, las citologías se pautan cada tres años en lugar de hacer una anual como sucede en las clínicas privadas y si en tu hospital de referencia no disponen de todos los aparatos necesarios para hacerte mamografías o ecografías tendrás que desplazarte a otro centro y volver después a consulta para verlas con el ginecólogo, con la consiguiente pérdida de tiempo. Por otra parte, puede que no tengas un abanico tan amplio de especialistas para decidir quién quieres que te trate como tendrías en un seguro de salud privado.

En cualquier caso, es importante que, cuando quieras citarte para una revisión ginecológica en una clínica privada en España, consultes con la clínica cuáles son los seguros de salud con los que trabajan, a qué servicios puedes acceder con tu póliza de salud y si alguno de ellos conlleva un pequeño coste añadido. 

¿Por qué es tan importante hacerlas a partir de los 40?

Alrededor de esta edad las mujeres pueden comenzar a experimentar cambios en su salud ginecológica que pueden requerir atención médica y por eso es importante realizar revisiones ginecológicas a partir de los 40 años y convertirlo en una rutina anual si es que no la tenían instaurada ya.

Por ejemplo, cuando las mujeres se acercan a la menopausia, pueden experimentar cambios en su ciclo menstrual y síntomas como sofocos, sudores nocturnos, sequedad vaginal y/o disminución de la libido, que pueden ser tratados con la ayuda de un especialista.

Es fundamental hacerse revisiones ginecológicas a partir de los 40 años para poder detectar de manera precoz cualquier anomalía inesperada

Además, a medida que se cumplen años, también aumenta el riesgo de desarrollar ciertas condiciones ginecológicas, como fibromas uterinos, endometriosis, o ciertos tipos de cáncer ginecológico.

Las revisiones ginecológicas a partir de los 40 años permiten a los médicos detectar y tratar estos cambios y posibles afecciones en una etapa temprana, lo que aumenta las posibilidades de aplicar un tratamiento con éxito y mejorar la calidad de vida de la paciente. Para las mujeres que están en riesgo de desarrollar cáncer de mama, está recomendado realizar mamografías regulares para detectar cualquier anomalía en las mamas, aunque se hacen de manera preventiva y rutinaria una vez se alcanza esa edad, aun cuando no haya antecedentes familiares de este tipo de cáncer.

Prevención y periodicidad

La prevención y la periodicidad de las revisiones ginecológicas son fundamentales para la salud de la mujer. Con diferentes pruebas como las detalladas debajo, se descubren patologías o anomalías que podrán así ser tratadas lo antes posible, aumentando así las probabilidades de erradicarlas.

  • Citología: con esta prueba que te harán cada año en tu clínica, se pueden detectar ciertos tipos de cáncer y así se podrá actuar con celeridad en caso necesario.
  • Ecografía uterina: se examina vagina, útero y ovarios detectando así cualquier posible anomalía.
  • Ecografía de mama y mamografía: determinarán cualquier indicio de patología en esta zona que deba ser vigilada para su control y potencial tratamiento.
  • Analítica: mide los niveles en sangre de los valores que el ginecólogo considere oportuno pedir y sirve para controlar anualmente el estado de salud general de la paciente.

Si usas algún método anticonceptivo, puede que tu ginecólogo requiera que acudas a consulta dos veces al año en lugar de una, para poder llevar un seguimiento adecuado, controlar los efectos secundarios si los hubiera o cambiar el método elegido en caso de que estos efectos te incomodasen en exceso.

¿Qué se puede detectar en una revisión ginecológica?

Con una revisión ginecológica completa se pueden detectar muchas afecciones ginecológicas o de salud en general. Con las pruebas que se realizan en las revisiones rutinarias podría encontrarse un cáncer de cuello de útero, de ovario o de endometrio, entre otros, enfermedades de transmisión sexual como gonorrea, virus del papiloma humano, herpes genital, endometriosis, anomalías en la estructura de cualquiera de los órganos que componen el aparato reproductor, miomas, infecciones vaginales de distintas etologías o problemas de fertilidad.

Además, gracias a la analítica incluida en la revisión ginecológica anual, pueden detectarse problemas de salud general que no estén relacionados necesariamente con la salud genital.

Y por supuesto, pueden dar a conocer un embarazo, ya que la ecografía permite visualizar el feto desde las primeras semanas de gestación, incluso antes de que hubieras siquiera imaginado que estás esperando un bebé.

Por todas estas razones una revisión ginecológica completa es una herramienta importante para la detección temprana y el tratamiento de afecciones ginecológicas y de salud en general, así que no dejes pasar el tiempo y no olvides acudir a la consulta de tu especialista una vez al año como rutina y todas las veces que sea necesario para resolver dudas o plantearle cualquier preocupación. 

Confía en el ginecólogo de tu seguro de salud para que te acompañe en el camino a recorrer tanto antes como después de cumplir los 40.