En estos días en que los casos de coronavirus aumentan de forma imparable, son muchas las personas que están preocupadas por cómo tienen que reaccionar ante esta enfermedad.

Si en tu casa, alguno de los que conviven bajo tú mismo techo, resultase contagiado, y fuera de esos casos más leves que no requiere atención hospitalaria y pudiera confinarse en casa, quizás te preocupe como actuar correctamente para no acabar el resto infectados.

Lo primero de todo, es recordarte la importancia que tiene la prevención, para cuidarte a ti, y cuidar al resto. Por eso es muy importante que te laves las manos con frecuencia, o en su defecto te limpies con gel hidroalcohólico, procura no tocarte la cara, especialmente la boca y la nariz, si toses hazlo sobre un pañuelo desechable o en su defecto cúbrete la boca y la nariz con el codo.

Recuerda que cuidar de tu salud, es cuidar del resto.

Las administraciones públicas están difundiendo información sobre cómo tienes que actuar, si tienes que cuidar a un enfermo con coronavirus en casa. Una de estas, es la Comunidad de Madrid, que debido a sus circunstancias especiales por el alto nivel de contagio en la región es la que más medidas y de forma más rápida, está adoptando.

Donde se ubica al paciente

Si tenemos a un contagiado por coronavirus en casa en casa lo primero que debemos hacer, si es posible, que la persona afectada esté en una habitación de uso exclusivo. Asimismo, es recomendable que utilice un cuarto de baño solo para ella, si no es posible se ubicará una habitación en que pueda estar a dos metros de distancia.

Que la estancia tenga ventilación con ventana, evitando corrientes y manteniendo la puerta siempre cerrada. Puede disponer de un cubo de basura con bolsa en su interior para sus desechos.

La persona encargada del enfermo debe ir siempre protegida con guantes y mascarilla de un solo uso, para evitar que se propague el contagio.

Cómo limpio las zonas del enfermo

Las habitaciones en las que esté el enfermo de coronavirus deben ventilarse como mínimo cinco minutos al día. Los días que haga buena temperatura se puede ventilar de 10 a 15 minutos.

Para la limpieza y desinfección de las zonas donde esté en contacto con el infectado, se debe limpiar con un vaso de lejía por medio cubo de agua todas las superficies de contacto frecuente como mesas, picaportes de puertas, llaves, grifos, inodoros y todas las superficies que puedan tener sangre, heces o fluidos.

En lo referente a la vajilla, cubiertos y otros utensilios de cocina, para desinfectarlos correctamente de posibles virus, tienen que lavarse con agua caliente y jabón y en el lavaplatos en un programa que alcance una temperatura de 60 grados.

Respecto a la ropa, la de cama y las toallas, se pueden lavar sin problema con el detergente que utilices habitualmente, pero antes de introducir la ropa en la lavadora hay que ponerse guantes desechables antes de tocar la ropa del enfermo y hay que procurar mantenerla alejada del cuerpo en una bolsa o recipiente.

Cuando ya hayas finalizado todo este proceso de limpieza, hay que quitarse los guantes y la mascarilla, tirarlos a la basura de plástico y cerrarla. Después, no te olvides de realizar higiene de manos completa con agua y jabón durante 40 o 60 segundos.

Comunicación con familiares y personal sanitario

La vivienda debe disponer de un teléfono que permita al paciente comunicar con el personal sanitario que siga su evolución, y que, asimismo, pueda hacerlo con otras personas con las que resida.

Se puede utilizar incluso como alternativa un intercomunicador, como el que se utiliza con los bebés, unos walkie-talkies, u otro móvil para evitar el contacto con otros teléfonos de la casa.

Circulación del paciente con el entorno doméstico

Es recomendable que el paciente salga lo menos posible de su habitación, pero si tiene que hacerlo, debe salir con la mascarilla puesta y habiéndose lavado correctamente las manos, teniendo en cuenta la higiene y los objetos que pueda tocar.

Si no son imprescindibles, restrinja las visitas a su domicilio.