En muchas ocasiones ofrecemos consejos sobre cocina y alimentación, como por ejemplo saber cómo hacer que un pescado no se pegue y otros tantos trucos de hogar. Hoy vamos a centrarnos en un alimento muy utilizado en una gran variedad de platos: el huevo.

Muchas personas, cuando se disponen a usar este ingrediente en la cocina se preguntan: ¿cómo saber si un huevo está malo?

Es importante saber cómo detectar un huevo en mal estado para estar tranquilos en casa teniendo la certeza de que no vamos a ingerir un alimento contaminado que podría causarnos intoxicaciones y problemas de salud.

Si un huevo pasa demasiado tiempo almacenado sin ser consumido, es sometido a cambios bruscos de temperatura o su almacenamiento no se realiza a la temperatura adecuada (no superior a los 10°C) y en condiciones de humedad correctas (no demasiado elevadas), puede estropearse y no ser apto para su consumo.

Existen algunos trucos para detectar un huevo en mal estado. Toma nota:

  • La cáscara contiene poros por los que pueden introducirse microorganismos. Por ello, si un huevo presenta una cáscara rota o demasiado sucia, asegúrate primero de que no se ha contaminado su interior. Para saberlo puedes probar a seguir las instrucciones detalladas en los siguientes puntos.
  • Pon el huevo al trasluz y agítalo de manera circular. Durante la rotación debes detectar que la yema, al trasluz, se mantiene en el centro.
  • Al partir el huevo, el aspecto de la clara debe ser gelatinoso y no debe presentar ningún tipo de impurezas o manchas.
  • Otra forma de estar tranquilo en casa sabiendo que vas a preparar un plato sano y libre de contaminantes, es agitar el huevo que vayas a usar y comprobar si se escucha el sonido de líquido en su interior. Si es así, significará que ese huevo está en mal estado.
  • Si detectas mal olor, sin duda significará que el huevo está malo.
  • Introduce el huevo en un vaso de agua. Si flota significará que el huevo está malo. Si se hunde significará que es un huevo fresco.
  • La yema de un huevo en buen estado debe quedar centrada y compacta al ser cocido.

 

Ingerir un huevo en mal estado puede ser muy perjudicial para la salud. En época de calor, sobre todo, cuando preparamos recetas saludables en verano, podemos correr el riesgo de contaminarnos con Salmonella si ingerimos un huevo en mal estado, aunque esta bacteria puede estar presente en el alimento en mal estado en cualquier época del año si se han dado las condiciones de humedad favorables para ello.