Para la gran mayoría de personas los ácaros no suponen un problema, pero para los alérgicos al polvo, son una gran preocupación ya que provocan que sus síntomas se agudicen y les hagan estar realmente incómodos.

Los ácaros son unos insectos de la familia de los arácnidos que no son visibles a simple vista. La mayoría son diminutos y sólo miden unos milímetros de longitud. El ácaro de los folículos humanos cuenta son solo 0,1 mm y los ácaros del polvo doméstico miden entre 0,2 y 0,5 mm. Lo más grandes, los ácaros de terciopelo alcanzan longitudes de 10 mm.

En nuestras casas suelen vivir en el polvo y se encuentran habitualmente en todo tipo de tejidos, como la ropa de cama, los colchones, las almohadas, alfombras, etc. Pero lo más importante de estos microscópicos insectos es que actúan como alérgenos y ocasionan alguna alergia en una parte importante de la población.

Los ácaros están presenten durante todo el año y, por lo general, provocan síntomas como estornudos, congestión nasal, conjuntivitis y molestias en las vías respiratorias como la rinitis o el asma bronquial.

El sufrimiento de estos síntomas es un dato de peso sobre la necesidad de eliminar de nuestros hogares estos bichitos. Por ello, realizar una concienzuda limpieza de la vivienda para favorecer su eliminación es fundamental. Eso sí, ten en cuenta que es probable que no puedas acabar con todos, pero si con la gran mayoría.

Si deseas acabar con los ácaros en tu entorno, toma nota de estas recomendaciones para limpiar tu casa.

Usa una aspiradora antiácaros

Para eliminar el polvo por completo lo mejor es hacer uso de una aspiradora y evitar la escoba, ya que con ella tendemos a mover el polvo de un lado para otro y no beneficia la limpieza de ácaros. Hay aspiradoras específicas para limpiezas exhaustivas y la llegada de los robots aspiradores ha supuesto una ayuda inestimable para una limpieza profunda. Es aconsejable que la aspiradora cuente con un filtro Hepa que ayuda a absorber mejor los ácaros.

Lava la ropa de cama cada semana

Es importante que laves al menos una vez a la semana, las sábanas, mantas, fundas de almohada y colchón, en agua caliente a 60 grados centígrados para eliminar los ácaros del polvo y los alérgenos. En el caso de que la ropa de cama que no se pueda lavar a tanta temperatura, la alternativa es usar la secadora al menos 15 minutos, a temperatura superior a los 60º para eliminarlos. Después hay que lavarla y secar la ropa para eliminar los alérgenos.

Mantén el nivel de humedad de tu casa

Se sabe que los ambientes húmedos favorecen la proliferación de ácaros, por lo que la humedad de nuestra vivienda debe mantenerse por debajo del 50%. Te estarás preguntando como medir estos niveles, pues con la ayuda de un higrómetro que puedes encontrar en las ferreterías. Para mantener la humedad a raya puedes valerte de un deshumidificador o del aire acondicionado.

Ventila tu hogar

Es importante hacerlo a diario, especialmente en los dormitorios, ya que los ácaros tienen una especial predilección por los colchones y las almohadas. Para ello se deben abrir las ventanas durante al menos media hora (10-15 minutos en invierno) para que el aire se renueve completamente.

Limpia el polvo

La mejor forma de hacerlo es sin levantarlo es utilizando un paño húmedo. De esta manera evitaremos que tanto el polvo como los ácaros se pasen al aire y queden en suspensión, y acabe acomodándose en otras superficies.

Evita las alfombras y moquetas

Las alfombras son un lugar de lo más confortable para los ácaros del polvo, especialmente si tenemos una moqueta instalada encima de cemento, que retiene la humedad con facilidad y proporciona un ambiente húmedo propicio para los ácaros. Lo mejor es tener suelos de madera, piedra, etc. Si tienes alguno de estos dos elementos en casa, deberás extremar la limpieza sobre estas superficies.

Menos decoración

Los objetos acumulan polvo, y por tanto también pueden acumular ácaros. Lo mejor es eliminar pequeños objetos, ornamentos decorativos, libros, revistas y prensa de la habitación.

Limpia los colchones y las almohadas

Resulta sorprendente la cantidad de ácaros que se llegan a acumular en estos dos objetos, ya que la temperatura que el cuerpo humano les otorga favorece su ciclo reproductivo. Existen fundas antiácaros que impiden que se concentren en estos elementos de la cama, pero si no se dispones de ellas es recomendable pasar el aspirador con un filtro por encima del colchón y las almohadas.

Limpieza periódica de sofás, moquetas y cortinas

Estas superficies convienen ser limpiadas periódicamente porque también suelen atraer bastante polvo y suciedad, por lo que son un buen lugar para los ácaros también.

Productos acaricidas

En el supermercado se encuentran productos acaricidas que son similares a los insecticidas contra los mosquitos, y carecen de toxicidad para el ser humano. El único problema es que estos productos no eliminan a los ácaros muertos que también tienen un efecto alergénico, por lo que después de uso habrá que limpiar siguiendo las pautas dadas.

Utiliza filtros de alta eficacia para la calefacción y el aire acondicionado

Lo mejor es que utilices filtros con el Valor de Reporte de Eficiencia Mínima (MERV, en inglés) de 11 ó 12 y deja el ventilador encendido para crear un filtro de aire para toda la casa. Eso sí, cambia el filtro cada tres meses.

Limpia a tu mascota

Nuestras mascotas también suelen ser un refugio para los ácaros, por lo que es fundamental que mantengamos unas rutinas de limpieza con ellos para eliminarlos. Procura lavarla todas las semanas o incluso dos veces si es imprescindible. Cepíllale el pelo cada día y trata de incluir en su dieta aceite vegetal para que su piel esté más hidratada y no se le escame la piel, ya que favorece a la aparición de más ácaros.