Te suena, ¿verdad? A todos nos ha pasado, pero no es lo mismo que nos pase de vez en cuando a tomarlo como una rutina. Comprar comida en el primer restaurante que te encuentras de vuelta a casa, llamar a la pizzería de turno o coger un bowl de cereales y darte por cenado es un ERROR.

El concepto batch cooking ha nacido para todos aquellos perezosos a los que alguna de estas situaciones nos resulta familiar –sí, nos incluimos-  porque se trata de una práctica súper efectiva, útil y saludable. Te explicamos: consiste en coger el hábito de dedicar medio día de nuestra semana a preparar y organizar nuestros menús del lunes hasta el domingo.

¿El resultado? Bueno, aparte de unos cuantos tuppers, tendrás siete cenas ricas, rápidas y saludables que te alegrarán el día al llegar a casa y pensar que no tienes que encender el fuego para nada.

Este método se basa en idear el menú semanal y, por ejemplo, tener la mitad de los ingredientes preparados o incluso alguno de las recetas ya cocinadas. También puedes optar por cocinar alimento principal (pasta, arroz, sopa…) y luego dejar que la improvisación haga el resto. De esta forma también logramos que nuestros platos estén más recientes y no se enrancien las salsas o guarniciones. Lo mejor es adaptarlo a las necesidades de cada uno y organizarte como mejor te funcione, así que prueba y ¡seguro que te conviertes en todo un maestro del batch cooking!

Y ahora, déjanos inspirarte con unas cuantas ideas para empezar con esta práctica:

  • Cremas. Son súper fáciles y aguantan genial durante 3-4 días en la nevera.
  • Aliños, salsas, vinagretas… Cualquier cosa que de un toque de gracia a tus ensaladas.
  • Pasta, arroz. Es lo más básico de todo, aguanta bien el paso de los días y son alimentos que combinan bien con muchísimos ingredientes o salsas.

Estar atento a las modas que nacen en Internet, como esta del batch cooking, es muy útil, sobre todo si nos enseñan trucos del hogar tan geniales como este, ¿te animas?