Ay alma de cántaro, a que pensabas que la lavadora no se tiene que limpiar, que para eso lava… pues no podemos más que decirte lo equivocado que estabas. Por que sí amigos, lavadora se limpia.

Venga ahora que has descubierto que hay que limpiar este electrodoméstico, y después de contarle a la mitad de tus contactos de WhatsApp que acabas de hacer el descubrimiento del año al más limpio (o al más marrano) del año, ya puedes descubrir unos cuantos trucos para dejarla como los chorros del oro.

Aunque la lavadora está siempre lavando -es decir, haciendo su función-, esto no significa que esté limpia, ya que en el tambor se acumulan restos de detergente y de suciedad. Esta acumulación puede producir olores desagradables, moho e incluso dejar manchas en la ropa.

Para evitar sufrir problemas con su mantenimiento y alargar su vida útil unos cuantos años más, lo más recomendable es asegurarnos de limpiarla de vez en cuando, al menos tres veces al año. Y no nos referimos solamente a la parte exterior, sino también a la interior.

Que necesitas para limpiar la lavadora

  • Vinagre
  • Lejía
  • Agua caliente
  • Un paño
  • Un limpiador multiusos

Cómo limpiar la lavadora

Lo primero que tienes que saber es que la lavadora se limpia por fuera y por dentro. Para limpiarla por para necesitarás un paño limpio y un producto de limpieza desinfectante, como un multiusos.

Por dentro, hay dos partes fundamentales para la limpieza que pueden evitar la formación de moho y de malos olores: el tambor y la goma. Además, es aconsejable que le eches también un vistazo al filtro para asegurarte de que tampoco se ha acumulado la suciedad. Igualmente, es recomendable que limpies los dispensadores de jabón y de suavizante cada 6 meses aproximadamente.

Limpieza del tambor

El vinagre será tu mejor aliado de limpieza ya que no sólo elimina los malos olores, también acaba con las bacterias. Para lograr un lavado profundo de la lavadora, añade media taza de vinagre de vino blanco en el dispensador del detergente y selecciona un ciclo de lavado corto a una temperatura de 30º o más.

Si crees que aún no se ha limpiado por completo cuando acabe su función, puedes repetir el proceso, pero añadiendo una taza de la misma lejía que utilizas para lavar la ropa en su compartimento correspondiente.

Si vives en una zona en la que el agua contiene bastante cal, es recomendable que utilices un producto a la vez que la desincruste de tu lavadora. Para finalizar puedes poner una lavadora con toallas y mantas viejas que acaben de enjuagar.

La goma de la lavadora

La goma es uno de los lugares donde más suciedad se acumula. Es conveniente limpiarla con más asiduidad, al menos una vez al mes para que no se acumule suciedad difícil de sacar. Seguro que más de una vez te has encontrado un calcetín, monedas o prendas de ropa interior sin darte cuenta. Para limpiarla, apaga la lavadora y abre la puerta, tira de la goma hacia afuera con ayuda de tus manos, pero sin sacarla del todo.

Humedece el paño con detergente o lejía y frótalo en la goma hasta que la suciedad se elimine por completo. Si está muy sucia, deja reposar el producto un par de minutos encima de la mancha, y luego frótalo con el cepillo de dientes para eliminar los restos.

Para finalizar, retira el sobrante con una toalla seca asegurándote de quitar todos los excesos.

Limpieza del filtro

Otra vez te recomendamos que hagas uso del vinagre por ser un gran desinfectante natural. Para limpiar el filtro, vacía por completo la lavadora. Coloca un barreño debajo para evitar que se llene todo de agua, desconéctala del enchufe y abre el tapón del filtro con cuidado. Después, extráelo, limpia los restos y vuelve a colocarlo en su lugar.

Cajón del detergente y el suavizante

Suele estar sucio normalmente. Esto se debe a restos de producto, del polvo y la suciedad que va cayendo. Es además de las partes de la lavadora al que seguro le has dedicado más de un rato de limpieza. Lo mejor es que extraigas el cajón y con ayuda un estropajo lo limpies bien hasta que retires todo lo que se haya acumulado. Si no se puede extraer, con ayuda de un paño humedecido y detergente, límpialo hasta que salga toda la suciedad.

Si tuvieras algún problema con tu lavadora, es conveniente que cuentes con un seguro del hogar que incluya reparación de electrodomésticos.