En España, cada vez son más los pueblos que se quedan solitarios. Los niños crecen y se marchan a las ciudades para labrarse un futuro profesional y los mayores nos van dejando por ley de vida.

Pero este no es el caso de Granadilla, una villa amurallada cacereña situada en el Embalse Gabriel y Galán.

Esta localidad fue fundada por los musulmanes en el siglo IX, y está declarada Conjunto Histórico-Artístico desde 1980 y en 1984 se incluyó dentro del programa de recuperación de pueblos abandonados.

En 1160, el rey Fernando II de León conquistó la aldea, entonces llamada Granada. La rehízo y repobló dotándola de murallas y le otorgó el título de Villa en 1170. Se convirtió en una auténtica fortificación situada estratégicamente, por ser paso obligado entre la antigua Vía de la Plata y la comarca de las Hurdes. Además, estaba rodeada por las vegas del río Alagón. Su nombre original fue Granada, aunque, tras la conquista de Granada en 1492 por parte de los Reyes Católicos, pasó a denominarse Granadilla para evitar confusiones, aunque el nombre de Granadilla no fue oficialmente utilizado en los documentos del Concejo hasta el siglo XIX.

Granadilla: un tesoro medieval oculto en Cáceres

La villa de Granada, actual Granadilla, era en la Edad Media el principal núcleo de población de la zona, y ejerció durante siglos la capitalidad de un señorío que comprendía diecisiete municipios.

En su parte noroeste se levantaba la alcazaba, que años más tarde pasó a ser un castillo cristiano en la Edad Media. Se recomienda su visita al atardecer, desde su atalaya se observa todo el pueblo con una magnífica puesta de sol que enamora.

El desalojo de esta villa fue durante el siglo XX, en los años 60, cuando por la construcción del embalse Gabriel y Galán se declaró como zona inundable y, como consecuencia, todo el pueblo tuvo que ser reubicado. Actualmente, está adscrito al municipio de Zarza de Granadilla, en la provincia de Cáceres. 

Granadilla nunca llegó a inundarse, pero sí que cayó en el abandono durante más de 20 años.

Después de este acontecimiento, hoy en día, Granadilla está Considerado el pueblo fantasma más bonito de España, que destaca por su increíble conservación y sus espléndidas murallas, se encuentra en medio de un paisaje interminable en la carretera CC-168 que parece sacada de una película apocalíptica.

Entre los elementos más destacados de la villa se encuentran:

  • El castillo, que fue mandado construir por García Álvarez de Toledo y Carrillo de Toledo, duque de Alba, entre 1473 y 1478. Sus artífices fueron Juan Carrera y Tomás Bretón. Consta de un cuerpo prismático central y cuatro cuerpos semicilíndricos que se adosan a cada costado.
  • La Iglesia Parroquial de la Asunción que data del siglo XVI y la casa rectoral junto al castillo del siglo XVI.
  • Las murallas. Adquieren especial relevancia sus murallas almohades que rodean la villa y que se levantaron como protección.

Ya en el interior de sus murallas, puedes visitar la Plaza Mayor, donde se encuentran varias casas pertenecientes a las familias más importantes de Granadilla. Algunas de ellas aún conservan su estructura original como la “del Ayuntamiento”, y el juzgado de Paz y la casa cuartel, que datan del siglo XVI, y la casa consistorial. También es famosa la casa de las conchas, de la que sólo se conserva su fachada.

El antiguo bar y las casas hoy se han convertido en la llamada "Casa de los Arcos". Fueron completamente reconstruidas por la unión de varias casas de menores dimensiones que pertenecieron múltiples familias y tienen una estructura que difiere drásticamente de la original.

Además, su enclave privilegiado lo ha convertido en un importante lugar para la observación de aves. Las más numerosas son las grullas, pero también se pueden ver cigüeñas blancas y negras.

Para poder visitarlo no puedes acceder libremente, existen una serie de horarios que si te permiten recorrer sus calles y monumentos. Este, sin duda, es uno de los secretos para que el pueblo se conserve a la perfección, evitando un mal uso de las instalaciones por parte de los turistas.

¿Te animas a visitarlo?

De abril a octubre podrás acceder de martes a domingo de 10:00 a 13:30 y de 16:00 a 20:00 horas.

De noviembre a marzo, de martes a domingo de 10:00 a 13:30 y de 16:00 a 18:00 horas.

Los lunes está cerrado salvo los festivos nacionales. Las puertas se cerrarán 10 minutos antes de la hora de cierre.

Venga, prepara tu viaje y no te pierdas éste pintoresco pueblo repleto de historia.