Nos pasamos la vida preocupándonos por nuestra salud, siendo esta un pilar fundamental para poder llevar una buena calidad de vida.

Adquirimos hábitos saludables para evitar el riesgo de padecer cáncer así como otro tipo de enfermedades; procuramos hacer ejercicio para mantener una buena línea y para reforzar nuestros músculos y huesos; cuidamos la dieta probando todas las novedades que hagan falta como por ejemplo los alimentos probióticos o los transgénicos.

En resumen, pensamos en todo por y para nuestra salud. Es tan importante que incluso tiene un ‘Día Internacional’. Y es que el  7 de abril se celebra el Día Internacional de la Salud.

Aun así, en el ideario popular existe un día que ha desbancado por completo a este día oficial celebrado el 7 de abril. Se trata del 22 de diciembre.

Todos identificamos el 22 de diciembre como el día de la Lotería de Navidad, un sorteo que supone una gran tradición en nuestro país y que se sigue con gran expectación. Pero con el paso de los años, de forma popular también se ha ido arraigando la idea de este día como representativo de la Salud. Así que, para la gran mayoría el 22 de diciembre es además del día de la Lotería, el día de la Salud.

La razón de este hecho es muy simple. Cuando no tenemos la suerte de ser agraciados con uno de los premios de la Lotería, algo que nos ocurre a la gran mayoría año tras año, hay una frase que se repite entre los perdedores del sorteo sin cesar: “al menos tenemos salud. La salud es lo que importa”, etc.

Al ser más las personas que no son agraciadas con el premio de la Lotería que las que sí, ya que la probabilidad es bajísima, la frase “La Salud es lo importante” es repetida millones de veces (tantas como jugadores no ganadores de ningún premio) en un mismo día, el 22 de diciembre.

No es de extrañar que tal día se conozca como el día de la Lotería pero también como el día de la Salud. Ningún otro día del año tantas personas a la vez apelan a la salud como se hace el 22 de diciembre.

Y es que, en el fondo, todos somos conscientes de que sin cuidar la salud o fallando esta, de pocas cosas en la vida se puede disfrutar.