Vamos a comenzar desmontando algún mito como el de “cada embarazo me costó un diente” o aquello de que los fetos obtienen el calcio que necesitan de los dientes de la madre. Nada más lejos de la realidad, durante los 9 meses de gestación, los bebés obtienen el calcio necesario a través de dos vertientes principales: alimentos que ingiere la madre y propios huesos de la madre, nada que ver con los dientes.

Ahora bien, ¿qué factores pueden hacer empeorar nuestra salud bucodental durante el embarazo?

  • Cambio de hábitos alimenticios: poco a poco, a medida que el embarazo progrese, comerás más a menudo pero las cantidades serán más pequeñas. Puede que hasta incluso te sacies antes. Lo ideal es evitar alimentos con demasiados azúcares o chucherías gelatinosas… 
  • Los vómitos derivados de los ácidos estomacales también contribuyen a empeorar el esmalte de tus dientes pudiendo derivar en caries o en infecciones bucales. 
  • Si descuidamos nuestra higiene bucal diaria, con más razón estaremos contribuyendo al empeoramiento de nuestra boca y a la aparición de posibles infecciones. 
  • Si bien es cierto que, las hormonas y el cambio que experimenta nuestro cuerpo durante esos meses también pueden generar pérdida de defensas y debilidad.

La gingivitis, dolor o hinchazón de encías, es algo muy común en la mayoría de embarazos. Suele comenzar a partir del segundo mes y desaparecer una vez el bebé haya llegado al mundo. Se debe principalmente a los cambios hormonales que señalábamos anteriormente. 

Durante el embarazo, las mujeres pueden realizar cualquier tratamiento dental que necesiten sin imponer ningún riesgo al feto. Mucho mejor si se evita la anestesia y las radiografías hasta pasado el primer ciclo. 

En definitiva, es conveniente realizar una visita al dentista nada más conozcas la noticia de tu embarazo y continuar con las revisiones periódicas con normalidad. Si contratas un seguro de salud para que te vigile durante el embarazo, puede que haya coberturas relacionadas con la salud bucodental, ¡descúbrelo, merece la pena!