Una mala digestión puede resultar muy molesta. Dolores de estómago, estreñimiento o pesadez son algunos de los síntomas que pueden fastidiarte el día si los alimentos ingeridos no son procesados de la manera correcta por nuestro aparato digestivo.

Para evitar estos malos ratos procura ingerir alimentos que ayudan a mejorar la digestión.

  • Las manzanas: la pectina que contiene las manzanas ayudan a que los procesos intestinales se realicen con más facilidad. Aportan un natural efecto laxante que ayudará al proceso de digestión.
  • Zanahorias: es otro de los alimentos que te ayuda a cuidar de tu salud digestiva. Al igual que las manzanas, las zanahorias son sanas, no engordan y mejoran el proceso intestinal. Además de esta propiedad, las zanahorias son excelentes antioxidantes para el organismo.
  • Vinagre: más que un alimento se trata de un condimento que ayuda a una buena digestión. El vinagre evita los problemas de acidez.
  • Alcachofas: son alimentos con una gran propiedad diurética que ayuda al riñón a realizar su tarea en nuestro organismo. Además estimula la producción de bilis y contiene mucha fibra.
  • Chucrut: se trata de otro de los alimentos que ayuda a mejorar la digestión, ya que estimula la acción de los ácidos presentes en el proceso digestivo de nuestro estómago. También protege la salud de nuestra flora intestinal, equilibrándola y evitando problemas de estreñimiento.
  • Piña: esta deliciosa fruta puede ser la aliada perfecta para nuestro organismo para procesar las proteínas difíciles de ser digeridas.
  • Aceite de oliva: este líquido dorado tan apreciado en la dieta mediterránea es además un alimento perfecto para mejorar la digestión. El aceite de oliva nos sacia, haciendo que no comamos más de la cuenta. Además mejora el tránsito de los alimentos digeridos y evita el reflujo o la acidez.

Además del consumo de todos estos alimentos que mejoran la digestión, recuerda que la forma de comer, la cantidad, el momento que eliges para hacerlo y la inclusión de malos hábitos en tu día a día, influyen de manera directa en la forma de hacer la digestión.

Consumir alimentos cuando estás nervioso o hacerlo de forma muy rápida, por ejemplo, dificultará el proceso digestivo. El alcohol o el tabaco también son grandes enemigos de una correcta digestión. Y por supuesto, los excesos. Comer mucho hará que sufras una digestión pesada.

Tómate tu tiempo para poder masticar los alimentos bien y con tranquilidad. Elige los productos adecuados para ingerir y asegúrate una buena digestión.