Dicen los profesionales sanitarios que el estrés y la depresión son los grandes males del siglo XXI.

Con el ritmo frenético de la sociedad actual, los problemas del día a día, las tensiones del trabajo, la carga de responsabilidades y el poco tiempo del que disponemos para hacer todo lo que debemos, el estrés se está implantando en las vidas de las personas con demasiada facilidad, sin que seamos conscientes de lo que puede generar en nuestro bienestar y en el cuidado de nuestra salud.

El impacto del estrés en el malestar de una persona, es directo. De hecho, muchas enfermedades vienen provocadas por él, el cual, aunque no queramos admitirlo, pasa factura en nuestra salud.

Aprende a gestionar el estrés y lograrás un mejor estado físico y psíquico. Para ello, lo primero que debes hacer es reconocer que padeces este problema y ser consciente de que te está afectando. Sólo así serás capaz de poner medidas para liberarte de él.

Estas son algunas pautas que puedes seguir y que te pueden ayudar a gestionar el estrés:

  • Localizar el foco del problema es fundamental para poder atajarlo. Piensa: ¿qué es lo que te está produciendo estrés? ¿problemas familiares, demasiado trabajo, problemas económicos?
  • Relativiza: muchas veces hacemos de los problemas, algo más grande de lo que realmente son. Quizás le estés dando demasiada importancia a situaciones que, si te paras a pensar, puede que no sean tan importantes.
  • No te sobrecargues: en muchas ocasiones, el estrés nos lo generamos nosotros mismos, sobrecargándonos de responsabilidades y tareas. Hay que saber decir “no” cuando sintamos que no podemos abarcar más. Ser realistas con nuestra capacidad de asimilación de situaciones y tareas es otra forma de ahorrarnos estrés y por lo tanto de que nuestra salud no esté en riesgo.
  • Algo que ayuda a gestionar el estrés, es el ejercicio físico. Sin duda nos permitirá mantenernos más saludables. Pero es que, además, la práctica de ejercicio influye de manera directa en nuestro estado de ánimo. Hacer ejercicio libera serotonina, una hormona que hace que nos sintamos más felices y optimistas. El ejercicio relaja el cuerpo y la mente, algo vital para combatir el estrés.
  • El último de los consejos para gestionar el estrés es que, no dudes en buscar ayuda profesional cuando creas que no eres capaz de solucionar el problema por ti mismo. Una buena terapia puede resultar muy efectiva y aportar grandes beneficios para tu salud.