La importancia de la hidratación en el trabajo, durante la práctica de ejercicio y en general durante cualquier rutina diaria, es conocida por todos. El agua es un elemento fundamental para el correcto funcionamiento del organismo. Esta afirmación tiene una base científica más que constatada. Beber agua es fundamental para proteger nuestra salud.

Pero ¿Cuánta cantidad de agua debemos beber cada día? Casi todos tenemos una cifra grabada en la cabeza que aceptamos como correcta y verdadera: dos litros de agua al día es lo que debería beber una persona. Pero ¿tiene esta afirmación una base científica real? Para tu sorpresa, la respuesta es ‘no’.

Puede que extrañe dicha respuesta porque todos hemos leído y oído cientos de veces en boca de nutricionistas, organismos sanitarios y en general profesionales de la salud, la indicación de esa cantidad como la ideal cuando ofrecen consejos sobre cómo protegerse del sol en verano, cómo cuidarse al hacer ejercicio, cómo alimentarnos correctamente, etc. La cantidad mencionada, en todos los casos, siempre termina por aparecer: dos litros de agua.

“Beba al menos ocho vasos de agua”. ¿En serio? ¿Existe evidencia científica? Es un estudio reciente realizado a lo largo de diez meses y que ha tratado de echar por tierra la falsa idea de que es necesario beber dos litros de agua para mantener nuestro bienestar.

Dicho estudio ha indagado en la documentación existente que avale científicamente dicha afirmación, pero no la ha encontrado.

Al igual que existen estudios y artículos que tratan de explicar los beneficios de beber dos litros de agua, aunque sea sin base científica, también los hay que dan motivos para desechar dicha cantidad de nuestro día a día.

Uno de estos estudios, de hecho, advierte sobre el riesgo que podemos correr de sufrir hipotermia si bebemos demasiada agua. Ante este problema nuestros niveles de sodio podrían disminuir afectando de manera negativa a nuestra salud.

¿Cuál es el origen del mito de los dos litros de agua al día? Tras una investigación profunda de la literatura existente en torno a este tema, se cree que el origen está en 1945, año en el que el conocido como Consejo de Alimentación y Nutrición hizo una recomendación que se ha podido malinterpretar. Dicho Consejo recomendaba beber dos litros y medio de agua, pero aclaraba que gran parte de dicha ingesta ya se estaba realizando al consumir alimentos que incluyen agua en su composición.

Por lo tanto, sí, es necesario beber agua para proteger nuestra salud, pero ¿cuánta?: esa respuesta dependerá de la alimentación, peso y modo de vida de cada persona. No es necesaria una medición exacta de agua al día.