Seguir las directrices de un estilo de vida saludable no se basa únicamente en comer sano sino que también debemos realizar algún tipo de deporte, al menos dos días a la semana y evitar conductas no saludables como ingerir alcohol o fumar.

Este artículo lo dedicamos a uno de los deportes preferidos de niños y adultos que, aunque hay quien lo asocia más al verano, también podemos practicar durante el invierno. ¡Es un deporte perfecto para eliminar el estrés y sentirnos en forma! ¿Por qué?

  • Practicando natación movemos todos y cada uno de los músculos de nuestro cuerpo y, a diferencia de otros deportes como el running, existe menos posibilidad de lesionarnos ya que en el agua somos más ligeros.
  • Nuestra capacidad pulmonar aumenta y nuestro corazón se sentirá más fuerte.
  • Los recién nacidos se sienten como peces en el agua y a los niños les encanta.
  • Ayuda a retrasar el envejecimiento.
  • Nuestra capacidad motriz aumenta ya que nadar ayuda a coordinar las extremidades con la respiración.
  • La memoria también mejora debido a los ejercicios de respiración.
  • Si tu objetivo es el de quemar calorías y fortalecer masa muscular al mismo tiempo, estás ante el deporte perfecto.
  • Ayuda a personas con problemas para conciliar el sueño o trastornos relacionados con la ansiedad y los nervios.
  • Elimina dolores de espalda y favorece a la circulación de la sangre.
  • El relax que se siente tras practicar natación es puro placer para nuestro organismo.

¿Ya te has decidido? Busca la piscina cubierta más cercana y prepara un bañador y un gorro de piscina. Fíjate una rutina saludable para empezar una vez por semana, poco a poco comenzarás a notar mejoras en tu salud física y mental. ¡Lo prometemos!