La cerveza, es una de las bebidas más populares en todo el mundo. Se caracteriza no solo por ser refrescante y deliciosa, sino también por ser una gran aliada para nuestra salud. Son muchas las personas que ignoran la gran cantidad de beneficios que posee. Eso si siempre y cuando su consumo, sea moderado y se evite ingerir grandes dosis.

Esta bebida es rica en vitaminas, proteínas, ácido fólico y antioxidantes. Algunos estudios apuntan que su consumo moderado se asocia a beneficios cardiovasculares, de salud ósea y hasta contra la obesidad. Eso sí, siempre dentro de una alimentación equilibrada.

La cerveza es un alimento bajo en grasa y saludable por lo que en cantidades adecuadas formar parte de la famosa dieta mediterránea. Entre sus ingredientes más clásicos destacan la malta, la levadura, el lúpulo y el gas carbónico.

Además de la receta tradicional, también es posible degustar una cerveza que incluya espelta, trigo y frutas. Debido a su composición aporta importantes propiedades nutricionales donde la grasa, el colesterol y la fibra no tienen cabida. En su lugar, incluye el calcio, el potasio, los carbohidratos, el magnesio, la vitamina B9 o el fósforo, entre otras.

Según el estudio Cerveza, Dieta Mediterránea y enfermedad cardiovascular, realizado por el Hospital Clínic, las Universidades de Barcelona y Málaga, y el Instituto de Salud Carlos III, junto a otras instituciones, se afirma que el consumo moderado de cerveza produce efectos positivos en relación con las enfermedades cardiovasculares.

Este estudio analizó a 1.249 participantes con un elevado riesgo vascular, y se analizó la relación entre consumo moderado de cerveza, factores de riesgo cardiovascular, dieta y actividad física. De este se extrajo que las personas que consumían cerveza habitualmente de forma moderada presentaban una menor incidencia de diabetes mellitus e hipertensión, así como unas cifras de colesterol HDL (bueno) mayores que los no bebedores.

La cerveza posee diversas propiedades nutricionales que ayudan a nuestro metabolismo como:

  • Ácido fólico.
  • Proteínas.
  • Carbohidratos, algunos en forma de fibra soluble.
  • Minerales como el fósforo, silicio, potasio y sodio -este en baja cantidad-.
  • Vitaminas del grupo B (niacina, piridoxina y riboflavina) y folatos. También es rica en lúpulo -una sustancia que contiene polifenoles (flavonoides)- con propiedades antioxidantes y efectos beneficiosos sobre el envejecimiento y el riesgo cardiovascular.

El aporte calórico puede variar según los distintos tipos de cerveza al igual que su contenido en hidratos de carbono. Este oscila en torno a las 45 kcal por 100 ml de cerveza tradicional y las 17 kcal por 100 ml de cerveza sin alcohol.

Beneficios

Pues bien, el conjunto de todas estas propiedades nos proporciona una serie de beneficios en nuestro cuerpo, siempre y cuando estas cantidades sean moderadas y adecuadas, ya que deben ir acompañadas de una dieta equilibrada y una vida saludable.

Los expertos insisten en la importancia de que el consumo de la cerveza, en personas sanas y fuera de la gestación, se haga de forma moderada. Y este no es igual para los dos sexos. En el caso de las mujeres no es recomendable ingerir más una cerveza al día; En cuanto a los hombres lo mejor es no sobrepasar dos.

Además, aquellas personas que siguen una dieta deben calmar previamente su sed con agua o con una infusión y han de elegir siempre cervezas sin alcohol.

Algunas fuentes resaltan como beneficios del consumo de cerveza:

  • La prevención en la aparición de colesterol, diabetes de tipo dos o biliares renales.
  • Como es rica en antioxidantes y vitamina B6, nos ayuda a proteger nuestro cuerpo de las enfermedades cardiovasculares, y en las mujeres, puede retrasar la aparición de los síntomas de la menopausia.
  • Uno de los compuestos de la cerveza, el xanthohumol, está conectado con las funciones cognitivas del cerebro, y por su alto contenido en maltodextrinas se convierte en una fuente natural de energía.
  • La fibra soluble que incluye es tan abundante que previene la aparición de estreñimiento. Además de estimular el apetito.