Hoy en día ser productivos es fundamental cuando vivimos en una época en la que las responsabilidades y tareas se multiplican y cada vez contamos con menos tiempo para realizarlas.

La organización es fundamental para lograr nuestros objetivos. Y si estos tiempos que nos ha tocado vivir nos han traído locura, prisas y estrés, a su vez y en paralelo, han desarrollado grandes avances tecnológicos para echarnos una mano en dicha organización y planificación de tareas.

Así, existen, por ejemplo, numerosas apps para mejorar la productividad y el trabajo en equipo.

Pero no todo puede depender de una aplicación. Nuestra actitud y nuestro modo de enfrentarnos a nuestras tareas, es lo principal y más importante. Esto bien lo saben las personas procrastinadoras. En ellas nos vamos a centrar en el siguiente artículo.

Un procarastinador es aquel que tiende a postergar la realización de tareas importantes, para acabar realizándolas sólo al límite del tiempo y bajo máxima presión.

Un procrastinador siempre encuentra una buena excusa para no realizar las tareas más importantes y complicadas y terminar centrándose primero en las más sencillas.

En este tipo de personas, la productividad personal suele verse seriamente afectada.

La procrastinación genera frustración, estrés, sentimiento de culpa y trabajos mal desarrollados.

Esta conducta psicológica es más habitual de lo que puedas pensar. De hecho, mentes brillantes y destacadas han confesado ser procrastinadores. La conducta está tan extendida y genera tantos sentimientos negativos evitables, que hasta la Universidad de Harvard ha realizado un estudio de la misma y ha propuesto algunas claves para dejar de ser un procrastinador. Llevarlas a cabo te ayudará a recuperar la salud laboral:

  • Haz examen de conciencia y evalúa las consecuencias: mirar hacia otro lado no te ayudará a luchar contra la procrastinación. Piensa en las consecuencias negativas que vas a sufrir y conciénciate de que debes vencer esta actitud.

  • ‘Ahora’ es ‘ahora’: cuando pienses en comenzar una tarea, sé estricto contigo mismo en el momento que detectes tu mente ha comenzado a buscar una excusa para postergar una tarea. Interioriza la idea de que ‘ahora’ es ‘ahora’ y no ‘luego’. En el momento que decidas hacer algo, no postergues el momento ni un minuto. No le des tiempo a tu mente para pensar excusas. Siéntate y hazlo.

  • Confía en ti mismo y en tu capacidad: por muy difícil que te resulte una tarea, confía en que tomándote el suficiente tiempo, serás capaz de realizarla.