El invierno no sólo es época de catarros o gripes, también la gastroenteritis vírica se convierte en un problema recurrente entre la población. De hecho, para algunos, combatir la gastroenteritis en invierno se convierte en toda una odisea que superar para preservar su salud y mantenerse fuertes durante la temporada de frío.

Y es que, esta afección, con los molestos síntomas que conlleva, “es una de las enfermedades más comunes entre los españoles de todas las edades, pero especialmente entre los niños pequeños”, explica Aurora Garre, médico experto de Laboratorios Cinfa. Para combatirla, algunas de sus recomendaciones son:

  1. Hidrátate mucho, pero poco a poco. Durante los episodios más agudos de la enfermedad, asegúrate de reponer los líquidos y sales que estás perdiendo bebiendo muchos líquidos (agua con limón, bebidas isotónicas o para deportistas, infusiones, zumos sin pulpa...), pero en pequeñas cantidades y cada 30-60 minutos. De esta forma, sorbo a sorbo, reducirás las probabilidades de que el cuerpo rechace la ingesta de líquidos.
  2. Consume sólo ciertos alimentos. Durante la fase en la que aún existan síntomas, como la diarrea, hay que seguir una dieta específica para la gastroenteritis. Un ejemplo de ella sería tomar un té o una infusión para desayunar y merendar; arroz cocido y pechuga de pollo a la plancha para comer; y sopa de pasta, merluza hervida o jamón cocido para cenar.
  3. Aliados en tu recuperación. Algunas frutas como el membrillo, la manzana (pelada y rallada) y el níspero son muy recomendables durante la fase de recuperación de la enfermedad.
  4. Lávate las manos a menudo con agua tibia y jabón para no contagiar a otras personas. Esto es especialmente después de ir al baño o tras cambiar pañales.
  5. Manipula y conserva bien los alimentos, y mantén la máxima limpieza en los elementos de la cocina: cubiertos, utensilios de cocina, superficies, etc. Con ello, conseguirás mantener a los virus causantes de la gastroenteritis lejos del organismo.
  6. No tomes antibióticos. En el caso de la gastroenteritis vírica, es decir causada por virus y no por bacterias, estos medicamentos resultan totalmente inútiles. Tampoco ayudan los antidiarreicos.
  7. La principal complicación de la gastroenteritis es la deshidratación. Ésta puede ser detectada a través de otros síntomas como piel seca y arrugada; irritabilidad o confusión; mareos o aturdimiento; latidos cardíacos y respiración rápida son algunos de los síntomas. Es muy importante mantener el nivel de deshidratación bajo control para evitar complicaciones mayores.

Como hemos observado, no existe ningún remedio mágico para combatir la gastroenteritis, más que el reposo, la hidratación y el mantenimiento de los síntomas bajo control.

Por último, los síntomas asociados a la gastroenteritis suelen desaparecer por sí solos al cabo de entre uno y tres días, aunque pueden llegar a durar hasta quince. Si pasado ese tiempo sigues presentando molestias, consulta con tu médico.