Desde hace unos años científicos, investigadores y profesionales del sector sanitario que preocupan por la salud e indagar sobre los riesgos y alimentos dañinos para nuestro organismo, pusieron en el punto de mira en el aceite de palma

Resulta llamativo, pero hasta hace unos años podías leer en el etiquetado de los productos este ingrediente y ni si quiera reparabas en su presencia. Pero desde que se activó la alarma sobre su abuso perjudicial para la salud, tanto consumidores como fabricantes están poco a poco deshaciéndose de él.

El aceite de palma es una grasa saturada, que puede ser perjudicial para el ser humano ingerida en altas dosis, e influye en el riesgo de tener cáncer. Además, a nivel medioambiental, su consumo masivo ha generado problemas como la desforestación de bosques.

Se obtiene del mesocarpio de la fruta de la palma y es el más utilizado del mundo, por delante del aceite de soja o el de colza. Se produce a partir de los frutos de la palma africana (Elaeis guineensis) y se ha convertido en una materia prima usada a nivel global para la elaboración de una gran cantidad de productos no solo de la industria alimentaria sino también de la cosmética.

El uso masivo de este aceite en la industria se debe a que, aparte de ser muy barato, ayuda a la mejor conservación de los alimentos aportándoles a los productos una textura untuosa y gustosa al paladar. De hecho, el sabor que aporta a los alimentos en una de las razones por las que al consumir estos productos tenemos la necesidad de comer más.

Toda la polémica viene por un estudio que publicó la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), que determinaba que era perjudicial para nuestra salud y lo relacionaba con el cáncer. Afirmaban que durante el proceso de refinado se somete al aceite de palma a temperaturas de 200 grados para lograr una sustancia semitransparente y amarillenta sin sabor ni olor, lo cual libera sustancias cancerígenas y con capacidad de modificar el ADN.

¿Qué pasos debo seguir para evitar el aceite de palma?

  • Opta por productos lo más naturales posibles, caseros y ecológicos
  • Evitar comprar alimentos procesados.
  • Procura comprar productos locales, de temporada y de zonas conocidas.
  • Toma conciencia de los alimentos que consumimos, cocinar siempre es mejor.
  • Fíjate y observa la etiqueta de los productos para saber que ingredientes tiene.
  • Revisa los productos cosméticos. Debemos buscar derivados que pueden proceder del aceite de palma como, el ácido palmítico, glicerina o palmitoyl.
  • En el supermercado, adquiere productos frescos, que se caduquen en pocos días.
  • Te recomendamos hacer la compra en pequeños comercios, ya que son, por lo general, los grandes fabricantes los que comercializan productos con aceite de palma.