Para proteger tu salud en verano, uno de los problemas que debes evitar es el temido corte de digestión. Todos recordamos cuando en nuestra infancia nos hacían esperar dos largas horas antes de poder bañarnos, con el fin de evitar el corte de digestión.

Las madres eran prudentes, aunque hoy se sabe que para evitar un corte digestión no es necesario estar sin mojar nuestro cuerpo mientras hacemos la digestión.

Sí que existen otras prevenciones que debes tener en cuenta para evitar el corte de digestión. Toma nota:

  • El secreto de poder bañarse después de comer sin sufrir un corte de digestión, radica en que nuestro organismo no perciba de golpe un brusco cambio de temperatura. Si te bañas después de comer, mientras haces la digestión, entra en el agua poco a poco.
  • Evita las comidas demasiado copiosas para no tener molestias estomacales o cortes de digestión. En verano apetecen comidas ligeras, frescas, a base de mucha fruta y verdura. Es mejor comer cinco veces al día y pocas cantidades que comer tres copiosas comidas al día.
  • Una vez en el agua, evita la actividad física intensa. El organismo no debe ser sometido a cambios bruscos ni de temperatura ni de actividad mientras se encuentra realizando la digestión.
  • Para evitar cortes de digestión, también debes evitar la exposición demasiado prolongada al sol. Este tipo de actitudes pueden hacer que el cuerpo también experimente un cambio brusco de temperatura, en este caso demasiado calor.
  • Si después de comer decides bañarte y, una vez en el agua, notas mareos o náuseas, no lo dudes, sal inmediatamente. No fuerces. En caso de que sea el comienzo de un corte de digestión, túmbate en un lugar en sombra y levanta las piernas para reestablecer el flujo sanguíneo.
  • Una infusión después de las comidas, que posea propiedades digestivas, puede ayudarte a que realices mejor la digestión, sobre todo en los días de verano en los que vayas a realizar largas jornadas en la piscina o en la playa. Eso sí, evita las bebidas demasiado calientes.
  • Las bebidas refrescantes en verano son muy apetecibles, pero hay que tener cuidado con las que son demasiado frías, como granizados o incluso los helados. El cambio de temperatura en la zona del estómago cuando ingerimos este tipo de productos, puede ocasionar un corte de digestión.

Evitar cortes de digestión en la playa o en la piscina es sencillo si tomas este tipo de precauciones. En verano, protege tu salud siendo precavido a la hora de intentar combatir el calor.