Hay muchos puestos de trabajo que obligan a que permanezcamos sentados durante la jornada laboral de ocho horas. Proteger nuestra salud de las enfermedades que se pueden generar por llevar una vida sedentaria es sencillo: tan sólo sería necesario caminar una hora al día.

El ejercicio físico es el tratamiento natural y gratuito más efectivo para combatir enfermedades cardiovasculares, cánceres o diabetes. En la última década son muy numerosos los estudios que lo constatan.

The Lancet, una revista médica que ha realizado un estudio sobre artículos de salud publicados acerca de los beneficios para la salud del ejercicio físico, ha recalcado que uno de cada cuatro adultos en todo el mundo no realiza el ejercicio que debería. Además, el 80 % de los niños y jóvenes de todo el mundo no realizan el ejercicio mínimo recomendado por la Organización Mundial de la Salud.

Las jornadas laborales de ocho horas en las que debemos permanecer sentados, no ayudan a que cambiemos la poco saludable rutina del sedentarismo. Las malas posturas, las piernas hinchadas durante el verano y la sobrecarga muscular son problemas de salud que suelen darse por permanecer sentados durante ocho horas en nuestra jornada laboral.

Pero el riesgo más peligroso radica en la aparición de enfermedades más graves como son las cardiovasculares, la diabetes o tumores.

El sedentarismo mata a más personas en un año que el tabaco. Hablamos de más de cinco millones de vidas.

Los estudios realizados han sacado una conclusión: las personas activas que pasan ocho horas de jornada laboral, sentadas, están más sanas que las personas sedentarias en su misma situación.

En estas personas, su seguro para la salud radica en una simple hora de ejercicio físico al día, capaz de combatir el sedentarismo de ocho horas.

Combinar el embarazo y el trabajo también puede resultar difícil para muchas mujeres. Estas personas también deben combatir el sedentarismo, no sin antes consultar con su médico para que no exista ningún riesgo durante la gestación.

La concienciación sobre los beneficios de realizar ejercicio físico es una tarea aún pendiente. El cambio global hacia esta saludable rutina se está dando de una manera muy ralentizada. Los estudios científicos que demuestran qué calidad de vida se puede ganar con la práctica de ejercicio físico, demandan en sí mismos un mayor esfuerzo por parte de los organismos gubernamentales y sanitarios. Además, se lograría un gran ahorro en gasto sanitario. Una población sana es más rentable para los gobiernos.