La seguridad de los niños en el hogar es una de las máximas preocupaciones de cualquier familia en la que convivan menores. Pero todos aquellos que comparten su vida con niños pequeños saben que hay algo de lo que es difícil protegerlos: los catarros, resfriados y gripes cuando comienzan la guardería.

Es un dato real: el 90% de los niños que comienzan a acudir a la guardería, enferman debido a infecciones víricas.

¿Se puede evitar que los niños tengan mocos todo el año? En principio parece difícil, ya que sus defensas no están aún formadas. Pero sí hay ciertas pautas de conducta que los adultos pueden inculcar en los más pequeños y que pueden ayudar a que sus defensas respondan mejor ante los contagios.

Para proteger la salud de los más pequeños, lo primero que recomiendan los expertos es en respetar los calendarios de vacunación. A pesar de las recientes tendencias de algunos padres por evitar ciertas vacunas y confiar más en rutinas de higiene, la mayoría de los facultativos médicos lo tienen claro: si existe una vacuna para evitar una enfermedad, el niño debe ser vacunado. Este es el método más eficaz para proteger la salud de los pequeños.

Además de esto, hay que inculcar en los niños ciertas rutinas de higiene como es el lavado de las manos. Hay que acostumbrar a los pequeños a que se laven las manos siempre que vayan al baño, en los recreos y antes de comer. Aun así, controlar los contagios entre los pequeños es complicado, ya que con esas edades no tienden a taparse cuando tosen o cuando estornudan.

Por eso es muy conveniente fortalecer sus defensas, algo que también se consigue a través de una dieta sana y equilibrada. También es importante consumir alimentos ricos en vitamina C para proteger tu organismo de posibles enfermedades.

La vitamina C, presente en muchas frutas, es muy recomendable para combatir catarros y resfriados. La miel es otro producto que activa las defensas de los niños.

Las frutas y las verduras contienen todas las vitaminas, minerales y fibra necesarios para fortalecer las defensas de los menores. Es importante que los adultos enriquezcan la dieta de los niños con estos productos.

Por último, los expertos recomiendan un buen descanso de los pequeños. Es fundamental que los niños acudan a la guardería habiendo dormido las horas suficientes y necesarias para cualquier menor. Los niños que duermen bien y acuden descansados a la guardería poseen un sistema de defensas más fortalecido y por lo tanto son menos propensos al contagio de enfermedades comunes de la época de frío.