La prevención de la fibrosis quística no es posible, ya que se trata de una enfermedad hereditaria que no tiene cura, aunque sí que se puede seguir un tratamiento para mejorar la calidad de vida del enfermo.

La única medida preventiva ante la fibrosis quística a la que se puede optar es a la de realizar un estudio genético en padres portadores del gen defectuoso que provoca esta enfermedad, para saber qué riesgo o posibilidad correría el hijo de padecerla.

Esta enfermedad consiste en la mutación de un gen contenido en el cromosoma 7 que altera la producción de la proteína reguladora de la conducción transmembrana de fibrosis quística. Esto provoca la aparición de mucosidad en la zona de los pulmones (que suele ser la zona más afectada), aunque también en el hígado, intestinos y páncreas.

Las personas que padecen fibrosis quística pueden sufrir obstrucciones en los conductos del páncreas y del hígado, malas digestiones, infecciones intestinales e infecciones respiratorias.

De hecho, cuando un paciente con fibrosis quística muere, suele ser debido a una infección pulmonar.

Entonces ¿cómo prevenir la fibrosis quística? Como hemos comentado, no es posible prevenirla. La enfermedad se hereda de padres que son portadores del gen defectuoso. Lo que sí es cierto es que en los últimos años han existido grandes avances en el tratamiento de la fibrosis quística. Antes era muy común que un paciente con esta enfermedad muriese durante la adolescencia. Pero hoy en día se ha conseguido alargar bastante su esperanza de vida y la calidad de la misma. Pueden vivir plenamente  la edad adulta tomando todo tipo de precauciones para evitar infecciones y siguiendo tratamientos con medicamentos y antibióticos.

Existe la posibilidad de realizar análisis prenatales en mujeres embarazadas para saber si el futuro hijo es portador. De esta manera se prepara a los padres para saber cómo actuar en cada momento de la enfermedad de su hijo. Se les educa en el conocimiento de la enfermedad y de los tratamientos más adecuados para paliar sus síntomas. Se puede decir que es otro modo de prevenir la fibrosis quística, al menos de prevenir las dolencias que conlleva.