Vivimos en una sociedad acelerada y saturada por obligaciones, compromisos y tareas que debemos atender. Administrar nuestro tiempo resulta, en ocasiones, imposible. Y no digamos en el trabajo, donde parece que siempre faltan horas en el día.

Sigue con atención los siguientes consejos para administrar mejor el tiempo en el trabajo y lograrás liberar estrés y tensión:

  • Lo primero que debes tener claro es qué espera tu empresa de ti. Márcate objetivos diarios, mensuales y anuales.
  • No te empeñes en abarcar tú todo el trabajo. Seguro que hay tareas diarias que puedes delegar en otra persona. Es muy habitual pretender realizar nuestro trabajo y parte de las tareas que en realidad no nos corresponden.
  • Debes medir cuánto tiempo tardas en realizar cada tarea diaria que requiere tu puesto de trabajo. Una vez medido este tiempo, piensa de qué manera podrías reducir los minutos de ejecución de cada proceso que te lleva a lograr la meta buscada.
  • Sé realista. El tiempo da de sí lo que da. Si detectas que te están pidiendo tareas imposibles de realizar en el tiempo del que dispones, házselo saber a la persona que corresponda.
  • Para tener cada proceso controlado y que no haya olvidos ni descuidos que retrasen la tarea, cuenta con una agenda en la que puedas realizar anotaciones.
  • Evita las distracciones innecesarias: mirar el móvil, navegar por internet, chatear, alargar de más ese café de media mañana, etc. Sé responsable.
  • Trabaja de forma ordenada. El desorden siempre resta tiempo.
  • Sé claro en tu comunicación. Cuando alguien no sabe expresar de forma clara sus ideas y peticiones, hace que las personas que recepcionan el mensaje no cumplan con lo requerido de manera óptima. Este error de comunicación hace que todo el trabajo de un equipo se retrase.
  • Lucha contra la vaguería, la dejadez y la desidia. Sacar un trabajo en el tiempo del que disponemos es, sobre todo, una cuestión de actitud.

Siguiendo estos consejos para administrar mejor el tiempo en el trabajo, lograrás mostrarte ante tus superiores como una persona organizada, productiva y rentable, tres valores que las empresas saben apreciar de forma muy positiva.