Los nódulos, pólipos, pseudoquistes y edemas son lesiones benignas frecuentes que se derivan del uso o abuso de la voz y que impiden la vibración de las cuerdas vocales y producen rozamiento entre ellas. Algunas recomendaciones para cuidar la voz permitirán mantenerla en perfecta forma.

Estas afecciones se producen más en aquellos grupos de población que usan más la voz: profesores, cantantes, locutores y actores. El síntoma principal es la disfonía, el sonido de la voz alterado. Las salidas nocturnas pueden dar lugar a disfonías de fin de semana derivadas de forzar la voz en ambientes con mucho ruido o tabaco, si se fuma o si se eleva el volumen de la voz.

Los factores de riesgo o que predisponen a estas lesiones en las cuerdas vocales son hablar en ambientes ruidosos o hablar por encima de la capacidad de la resistencia personal (más de 3 o 4 horas al día o cantar 1 o 2 horas diarias), para lo que se hace necesario recibir entrenamiento vocal a través de un logopeda.

Es una afección común, que en la población general alcanza entre el 3% y el 5%, y que en colectivos donde la voz es una herramienta de trabajo como en el caso de los profesores puede alcanzar entre el 20% y el 25%.

Para cuidar nuestra voz y nuestras cuerdas vocales se pueden seguir varios consejos:

  • No hablar en ambientes ruidosos ni tóxicos: como los que se producen como consecuencia del tabaco, propio o ajeno, así como evitar los ambientes secos.
  • Tratar el reflujo faringolaríngeo: que se produce cuando alcanza la faringe contenido ácido desde el estómago, y evitar las cenas fuertes con componentes irritantes (grasas, picantes, etc.)
  • Respirar correctamente mientras hablamos: no agotar todo el aire de los pulmones.
  • Al hablar, articular bien las frases: moviendo todos los músculos de la boca y la cara. No hablar de forma monótona, sino otorgando distintos tonos a nuestra voz.
  • Realizar descansos para la voz: al menos durante 5 minutos tras haber estado hablando durante tiempo prolongado.
  • Evitar el tabaco y los destilados de alta graduación: ya que son irritantes y en conjunto se vuelven aún más agresivos.
  • Tener una correcta hidratación: beber entre uno y un litro y medio de agua al día en pequeños sorbos.
  • Descanso: hay que dormir cada noche unas 7 u 8 horas para que la voz pueda descansar.