Cada año la misma cantinela. Día 1 de enero, -“¡nada más pasar Reyes me apunto al gimnasio!” Luego la típica amiga motivada que se apunta contigo. Dos semanas siendo coherentes con vuestro propósito. Pasado el primer mes, cuando comenzáis a notar ligeros resultados comenzáis a faltar (os confiáis) bien porque una no puede acudir o viceversa. –“Si mi amiga no va, yo tampoco ya iremos mañana”. Pasados 3 meses la idea de desapuntarte ronda tu cabeza pero, estás en plena etapa de remordimientos y piensas que quizá volverás. Pues bien, no vas a volver, desapúntate y ahorra ese dinero, no trates de esperar al mes de mayo o junio para hacerlo.

Hemos puesto un ejemplo femenino pero con los hombres pasa igual o peor porque ni si quiera van en compañía. ¡Qué levante la mano quien se sienta identificado/a!

¿Sabías que existe una forma de adelgazar o, al menos, estar en forma sin necesidad de ir al gimnasio? Únicamente necesitamos unos minutos más al día, podemos aprovecharlos para estar con nosotros mismos (a veces lo olvidamos y es muy importante). Siguiendo estos consejos, tu metabolismo cambiará y tu estado de ánimo y salud también mejorarán.

  • Tu día se basa en ir al trabajo, a por los niños o a hacer recados. Oblígate a hacer andando o en bicicleta la mayor parte de movimientos.
  • Sube todas las escaleras que puedas. ¡Se acabó el ascensor! ¿No te sientes mal cuando bajas o subes los 15 o 20 escalones de un centro comercial en ascensor? ¡Eso no puede ser!
  • Plantea planes de ocio en familia donde estéis en movimiento. Salir a la montaña, rutas de senderismo en familia… ¡Todo son ventajas!
  • En la oficina, intenta levantarte y estirarte, al menos, cada 2 horas.
  • Busca alternativas como clases de baile o salir a patinar.

¿Verdad que todo entra dentro de tu lógica? Además, ahorrarás en billetes de autobús y en gasolina. ¡Ya nos contarás!

De nada…