A veces resulta difícil disfrutar de una buena salud laboral cuando nos toca lidiar con compañeros muy competitivos que pueden ponernos al límite.

Los entornos laborales generan competencia entre los empleados. Aunque debe primar el trabajo en equipo en busca de un fin común, pronto pueden aparecer las ganas personales de destacar. Esto puede generar conflictos y situaciones tensas, ya que una persona competitiva en el trabajo puede extralimitarse en sus funciones, ser demasiado crítico con las de otros o convertirse en la sombra del jefe que todo lo cuenta.

La competitividad puede ser una cualidad positiva siempre que no se pasen ciertos límites. Debe darse de forma sana, pero en ocasiones la línea que separa lo razonable de lo desmesurado puede ser muy delgada y complicarlo todo.

A continuación te ofrecemos unos cuantos consejos para lidiar con compañeros muy competitivos:

  • El primer paso si te sientes incómodo por la actitud de un compañero demasiado competitivo es hablar y aclarar el problema. Elige un momento en el que ambos estéis solos y tranquilos. Intenta mantener una conversación razonable y no alterarte. Todo se puede decir con educación. Trata de explicarle cómo te hace sentir su actitud e intenta averiguar qué pretende lograr con su comportamiento.
  • Muéstrate comprensivo con la persona competitiva: la empatía en el trabajo es un arma muy poderosa para lograr entenderte con los compañeros de tu entorno laboral, sobre todo con los complicados. Cuando te decidas a hablar con un compañero demasiado competitivo que te está incomodando, intenta que no todo sean reproches hacia él. Muestra interés por entender qué pretende con su comportamiento.
  • Trata de centrarte en tu trabajo y no dejes que un compañero competitivo te desconcentre. Este tipo de personalidades pueden generar inseguridad. A su lado puede hacerte sentir que no destacas o que parece que trabajas menos de lo que en realidad trabajas. Pero entrar en competición con este tipo de personas es un error. Haz tu trabajo tal y como lo harías si esa persona no estuviese ahí. Piensa que si ocupas el puesto en el que estás es porque un superior tuyo ha confiado en tus cualidades.
  • Evita enfrentamientos: la inteligencia emocional en el trabajo es fundamental en este tipo de situaciones. Defiende tu trabajo haciéndolo bien pero trata de no tomarte las actitudes de una persona competitiva como un problema personal contigo. No se trata de ti, sino de ellas. Se comportan así en general. Haz bien tu trabajo y deja claro qué es mérito tuyo sin entrar en conflicto.