¿Existe una fuerza oculta y sobrenatural detrás de ti constantemente que evita que seas puntual ante cualquier reunión o cita?

Si es así, sigue leyendo, quizá al terminar este breve texto hayas descubierto algunas lecciones para luchar contra la fuerza sobrehumana que siempre hace que lleguemos tarde. 

Seguro que tienes una amiga o amigo que te cita una hora antes de lo previsto porque sabe que no llegarás a tiempo, ¿verdad que no nos equivocamos? En ocasiones te preguntas, ¿por qué no soy capaz de llegar a tiempo si no he hecho nada previamente? ¿Por qué me he inventado esta excusa cuando he llegado tarde sin ningún motivo? Difícil respuesta.

Para evitar volver a realizarte preguntas de ese tipo, intenta llevar a cabo alguno de estos consejos. Quizá, con el tiempo acabes dando leyes de puntualidad a tus conocidos. 

  • NO culpes al resto, es decir, el transporte público o el tráfico no tienen la culpa de que SIEMPRE llegues tarde. El problema está en tu mala planificación. Siendo consciente y asumiendo esto, lo demás será pan comido.
  • Mantén siempre adelantados todos los relojes unos minutos. Una vez lo hagas, ¡olvídalo! Muchos estaréis pensando, - “esto no me sirve, ya lo he intentado…” 
  • Prepara todo lo necesario antes. Por ejemplo, puedes dejar ordenada la noche de antes toda la ropa que te pondrás por la mañana, de esta forma ahorrarás tiempo en decidir. Ahora bien, no por haber ahorrado tiempo has de quedarte más rato en la cama, siempre tienes que ser consciente de los momentos en los que pierdes tiempo e intentar evitarlos.
  • Fíjate un reto. Por ejemplo, intenta siempre llegar 10-15 minutos antes, así evitarás cualquier contratiempo y adquirirás un nuevo hábito. ¡Sé perseverante! 

¡En muy poco tiempo, lograrás sorprender a todos tus familiares y amigos. Además, te olvidarás del estrés que genera la sensación de estar llegando tarde, ¡todo son ventajas!