Casi 10 millones de personas sufren dolor cervical o lumbar en nuestro país, de acuerdo a los datos de la Encuesta Europea de Salud en España, un problema que constituye una de las principales causas de baja laboral y el segundo motivo más frecuente de consulta médica. Por eso, como es mejor prevenir que curar, cuida tu espalda a diario.

Según la doctora Aurora Garre, experta médica de Laboratorios Cinfa, "los problemas de espalda pueden aparecer tanto de forma repentina como progresiva y llegar a provocar un intenso dolor. En concreto, el dolor cervical es uno de los más habituales entre la población, debido a que la columna cervical es muy flexible y permite mayor movilidad que cualquier otra zona de la columna".

Sigue estas diez recomendaciones y cuida tu espalda:

1. Aprende a relajarte. Realizar técnicas de relajación o hacer ejercicio de manera regular ayuda a prevenir el estrés y evita que se acumule tensión en los músculos del cuello.
2. En la carretera, siempre protegido. Abróchate el cinturón de seguridad dentro del automóvil y ponte el casco al ir en moto o bicicleta; reducirás en gran medida el riesgo de lesiones cervicales en caso de accidente.
3. Presta atención a la manera en que caminas. En muchos casos, sin ser conscientes de ello, caminamos encorvados, cargando el peso de los hombros hacia delante.
4. No descuides tu postura frente al ordenador. La parte superior de la pantalla deberá estar a la altura de tus ojos para evitar levantar o inclinar el cuello; la espalda, apoyada en el respaldo y los pies en el suelo. Una buena silla adaptable en altura y un reposapiés pueden ser herramientas muy útiles, o también un pequeño cojín en la zona lumbar.
5. Dobla las rodillas para levantar peso. Si tenemos que recoger del suelo un objeto pesado, no debemos inclinar la espalda. En su lugar, flexionaremos las rodillas, manteniendo la espalda recta, y lo levantaremos despacio y lo más pegado al cuerpo posible, evitando movimientos bruscos. Si este tipo de gestos deben repetirse con frecuencia, puede ser conveniente utilizar una faja protectora.
6. Vigila el sobrepeso y practica ejercicio físico diario. Las personas con sobrepeso sufren una mayor tensión en los músculos de la espalda. Caminar, hacer gimnasia o nadar de espalda ayudan, además de a controlar el peso, a reforzar la musculatura lumbar. También podemos dedicar unos minutos por la mañana a practicar ejercicios específicos para las lumbares.
7. Cuida la espalda también mientras duermes. Nuestro colchón debe estar en condiciones óptimas, y no ser ni demasiado blando ni demasiado duro. Asimismo, se recomienda dormir boca arriba, colocando una almohada bajo las rodillas y otra bajo las lumbares.
8. Realiza estiramientos del cuello. Estos ejercicios deben hacerse todos los días y siempre de manera suave y lenta, de arriba abajo, de lado a lado y de oreja a oreja. Y son especialmente importantes antes y después del ejercicio físico.
9. El calor, un buen aliado. Puesto que el dolor de espalda suele tener origen muscular, la terapia térmica puede ayudarnos a relajar la zona. Para ello, podemos aplicar calor varias veces al día, en sesiones de veinte minutos, ayudándonos de una manta eléctrica, kits de terapia térmica, duchas a la mayor presión y temperaturas posibles o bolsas de agua caliente. Los masajes suaves o la aplicación de ultrasonidos también son recomendables en algunos casos.
10. Consulta a tu médico o farmacéutico. Podemos preguntar a los profesionales sanitarios sobre el uso de analgésicos y antiinflamatorios para aliviar el dolor y mejorar la capacidad funcional, o sobre la posibilidad de tomar relajantes musculares en los casos en los que el dolor sea muy intenso, y siempre que su utilización no supere la semana.

No dudes en tener en cuenta estos consejos y cuida tu espalda para evitar dolores cervicales y lumbares en el futuro.